RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Una mujer de Río Gallegos denunció que la echaron del trabajo en plena pandemia, en contra del decreto de Alberto Fernández que prohíbe los despidos. La vecina, que es madre de tres hijos y debe afrontar el alquiler de su vivienda y el pago de servicios, contó la situación que padece a raíz del maltrato laboral que, según denunció, padece en el local donde trabaja.

El presidente determinó la medida por 60 días, desde el 1 de abril, y considera que los despidos están prohibidos “sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor”. Además, la norma anticipa que no se reconocerá el fin de las relaciones laborales existentes.

Sin embargo, según publica La Opinión Austral, “Solo Sandwichs” despidió a Gisela Huaiquil, luego de más de tres años de relación laboral. Según denunciaron ante La Opinión Austral, el dueño del comercio mantendría malos tratos para con sus empleados desde “hace mucho tiempo”. La situación se remonta a septiembre del año pasado, cuando Gisela estaba embarazada e intentaron echarla. Pese a ello, logró mantener el puesto y continuó trabajando hasta que se convirtió en mamá.

Un episodio similar se replicó el pasado domingo, cuando en un cruce de palabras el dueño le manifestó que estaba despedida.

El marido de Gisela trabaja en el mismo local, pero tiene carpeta médica porque se lastimó una mano con un cuchillo. En el cruce, el dueño habría manifestado a la mujer que su marido debía reincorporarse. Gisela relató que su marido se encuentra cumpliendo carpeta e instó al comerciante a que enviara un médico laboral para que constatara lo que le había pasado a su esposo.

Según la acusación, el dueño de la sandwichería le pidió a Gisela que se retirara, indicándole que le mandaría el telegrama de despido. El telegrama nunca llegó y la mujer se presentó este viernes a trabajar “como de costumbre”. Al intentar regresar, el dueño le indicó que se encontraba despedida, detalló el mismo diario. 

Gisela se encuentra preocupada por la situación, ya que tiene tres hijos y un alquiler, más servicios, que pagar. También teme por la situación laboral de su marido, ya que comparten el espacio de trabajo. Contó que fue al Ministerio de Trabajo, pero allí no pudieron tomarle la denuncia. Aun así, hizo la exposición laboral el día domingo para que “quedara asentado” que le pidieron que se fuera.

Además, explicó que nunca tuvo “malos tratos” para con el dueño. “Incluso le creamos el Facebook para que el comercio anduviera bien”, agregó la mujer.