Un noble y emocionante gesto por parte de un político conmovió en los últimos días a Bélgica, luego de que el alcalde de Amberes decidiera adoptar a un nene que había sido dejado en un buzón de la ciudad.

El hecho ocurrió el pasado 18 de junio, a través de un novedoso sistema impulsado por el país europeo para que los niños que son abandonados por sus padres no queden a la intemperie. 

A partir del mismo, creado por una organización sin fines de lucro llamada Moeders voor Moeders (Madres para Madres), aquellos padres que por el motivo que fuere no pueden cuidar de sus hijos los depositan en el mencionado buzón, del cual son rescatados por profesionales en pocos minutos.

El mecanismo fue puesto en marcha en el año 2000, y en estos 21 años recibió un total de 19 bebés. El último antes del caso reciente había sido abandonado dos años atrás.

“Por ahora soy el guardián de este pequeño milagro. Mis hijas llamaron al bebé Finn. Al pequeño Finn no le faltará de nada”, escribió el alcalde de la ciudad, Bart De Wever, en sus redes sociales junto a una foto de la criatura.