CAPITAL FEDERAL -  La Organización Mundial de la Salud advierte que -pese a las vacunas- este año no se alcanzará la inmunidad de rebaño contra el coronavirus. En este marco, varios países analizan distintas estrategias para acelerar la vacunación masiva contra la Covid-19 -algunos de ellos ya lo están aplicando- ante la falta de dosis para ralentizar a la pandemia a nivel global.analizan cómo llegar a mayor población con las dosis con las que cuentan. En Argentina se analiza dar una sola dosis de la vacuna Sputnik V para alcanzar un grupo más numeroso de personas y diferir la segunda dosis para cuando el brote esté controlado. Por su parte, Brasil se sumó este lunes al debate que inició Reino Unido sobre la mezcla de vacunas y extensión de plazos entre dosis.

El mismo tiempo que la jefa de científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el planeta no va a "alcanzar ningún nivel de inmunidad de la población o inmunidad de rebaño en 2021", el ministro de Salud brasileño, general Eduardo Pazuello, dejaba entrever que existe una estrategia en su país para aumentar el número de vacunados al admitir la dificultad de adquirir en el mercado mundial las vacunas.
Brasil

"Con dos dosis de la Oxford tendremos 90% de eficacia, pero con una vamos a tener 71%. Quizás ahora el foco no sea la inmunidad completa y sí la reducción de la contaminación, con lo cual la pandemia va a disminuir mucho", dijo el general, de visita en Manaos, la capital del estado de Amazonas donde la logística de las unidades de terapia intensiva volvieron a colapsar.

Con más 8 millones de infectados y más 203.000 muertos totales, Brasil es el segundo país con decesos a causa de la enfermedad solo después de Estados Unidos.

El ministro de Salud de Brasil admitió que no buscan la inmunización completa sino la dismunición de contagios. 


El país que abrió la posibilidad de mezclar diferentes inoculantes, reducir las dosis recomendadas y aumentar el plazo entre cada inyección como estrategias de vacunación contra el coronavirus fue Reino Unido, el país más afectado en Europa con 81.567 muertos y donde el reciente descubrimiento de una nueva variante del virus disparó le número de contagios y hace temer un colapso sanitario.

Ante esta desesperante situación, el Gobierno británico cambió sus pautas de vacunación el pasado 30 de diciembre para que la segunda dosis de los inmunizantes de Pfizer/BioNTech y Oxford/AstraZeneca sea administrada hasta 12 semanas después de la primera, en lugar de los 21 días prescritos.

En diálogo con Télam, el médico mexicano, Jorge Abarca, consultor especialista en enfermedades infecciosas en el hospital de la ciudad británica de Bradford, apoyó la decisión de aplicar una sola dosis y criticó la politización que está dominando el tema.

Abarca sostuvo que la mejor estrategia es "vacuna que llega, vacuna que se administra" y advirtió que la politización de este tema hace que los recursos disponibles no sean canalizados de manera óptima.

El especialista, que se encuentra en la primera línea del combate sanitario de la pandemia en Reino Unido, aseguró que por ahora "la mejor estrategia es inmunizar a la mayor cantidad de gente posible".

Por último, subrayó que Reino Unido "es ahora uno de los pioneros en vacunación porque tiene más de 1,2 millones de vacunados hasta el día de hoy, lo que está muy bien".

Una estrategia que se impone

Pese a las dudas, la aceleración de contagios impulsó a algunos países europeos a plantearse la misma estrategia.

Tal es el caso de Bélgica y Alemania, que pidieron a sus expertos evaluar una aplicación de la segunda dosis hasta un máximo de 42 días, el límite fijado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), mientras que Dinamarca anunció que dejaría pasar dicho plazo entre ambas inyecciones.

Expertos de la OMS informaron que la vacuna de Pfizer/BioNTech puede ser retrasada varias semanas en "circunstancias excepcionales de contextos epidemiológicos y de problemas de suministros".

No obstante, precisaron que el intervalo nunca podía exceder las seis semanas y que la OMS continuaba recomendando la administración de ambas dosis "en un plazo de 21 a 28 días".

De hecho, el laboratorio BioNTech alertó que la eficacia máxima de su vacuna contra el coronavirus no está garantizada si se retrasa la administración de la segunda dosis.

Sin embargo, algunos científicos pidieron a los gobiernos que distribuyan dosis únicas de la vacuna contra el coronavirus, luego que una investigación preliminar de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) estadounidense sugiriera que la eficacia de una sola dosis de la vacuna de Moderna es de entre 80% y 90%, mientras que la de Pfizer/BioNTech es de 70%, en comparación con el 95% obtenido con dos inyecciones.

También los reguladores británicos afirmaron, tras aprobar la vacuna de Oxford/AstraZeneca, que tenía una efectividad de cerca del 70% en las 12 semanas posteriores a la primera dosis.

"Los Gobiernos deberían distribuir tantas dosis únicas como sea posible lo antes posible. Podríamos salvar muchas vidas", aconsejó Chris Gill, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Boston a la radio local WBUR.

De hecho, el Gobierno estadounidense pretende reducir a la mitad las dosis del inoculante de Moderna, que contempla dos inyecciones en un plazo de entre 21 y 28 días.

Fuente: Télam