MIAMI - Algunos argentinos se encuentran en Miami y pudieron aplicarse la vacuna contra el coronavirus, ya sea la de Pfizer o Moderna. Otros ya tienen turno para hacerlo y hay quienes, desde nuestro país, viajarán en breve y se quedarán en el destino más de 21 días para poder obtener las dos dosis.

La aplicación de la vacuna es gratuita y no se necesita ser residente. El único requisito es tener 65 años o más y no haber recibido ninguna otra vacuna en los últimos 14 días, según detalla diario Clarín.

En Estados Unidos comenzaron en diciembre a vacunar al personal esencial y a grupos de riesgo, pero desde el 1° de enero en el estado de Florida se informó que los mayores de 65 años, sin necesidad de tener nacionalidad o residencia estadounidense, contaban con el aval para ser inmunizados. 

Para ello, hay que conseguir un turno online, algo que no es fácil, ya que se otorgan 500 cupos por día. Desde que se habilitó esta posibilidad se saturan las líneas telefónicas y se realizan largas filas para sacar un turno.

En el estado vive mucha gente mayor atraída por su clima subtropical. El 20 % de su población tiene más de 65 años. El programa de vacunación masiva arrancó con la inoculación del productor musical Emilio Estefan, de 67 años, y de la leyenda de los Miami Dolphins, Nat Moore, de 69.

Una docena de argentinos ya tiene turno y pasajes para viajar durante el mes de enero a Miami, informa el diario porteño. "Yo tengo tres amigos empresarios, de mucho perfil bajo, temerosos y egocéntricos, que decidieron ir a Estados Unidos a vacunarse porque desconfían de la vacuna rusa y del gobierno populista, al que califican como el virus más grave de la Argentina", cuenta Pablo, emprendedor sanjuanino.

El presidente de una compañía viajará el fin de semana a Estados Unidos para aplicarse la vacuna de Pfizer, repitiendo los pasos de un colega suyo que, con éxito, hizo lo mismo pocos días atrás. 

"Esto no es ilegal, para nada, sólo hay que tener plata. Eso sí, nadie lo quiere hacer público, es un tema privado, como aquel que lleva plata a otro país. No se comenta porque genera temor la reacción del otro", expresó.

La abogada Ana Rosenfeld, que se encuentra en Miami desde el 10 de diciembre, adonde fue para conocer a su nieto Ralph, que nació en marzo pasado, habla de "un regalo del cielo que me hizo mi hija Stefi" para referirse a la vacuna que se aplicó el sábado 2 de enero, "turno que me consiguió con mucha paciencia mi hija. Esto no es de un momento para el otro; hay que estar, perseverar, insistir, hasta que ella consiguió para mí y para mi marido Marcelo", relató. 

De vacaciones e inmunizados: argentinos viajan a Miami y se vacunan contra el coronavirus

"Como tuve que viajar 500 kilómetros, de Miami City a un pueblito cerca de Tampa, fuimos un día antes, el 1° de enero para evitar cualquier tipo de inconveniente. Estábamos al tanto de que hay muchos recaudos en el vacunatorio, un riguroso protocolo, y no queríamos llegar a las apuradas", detalla la abogada mediática. 

"La aguja era inmensa y me dolió, pero me dolió como puede hacerlo cualquier vacuna", dijo sobre la vacuna de Moderna, cuya segunda dosis se aplicará el 28 de enero.

"Todo funcionó a la perfección. Debimos sortear cinco postas en las que en cada una tenes que mostrar el mail con el que se confirmó el turno de vacunación, demostrar que no te aplicaste ninguna otra en las últimas dos semanas y acreditar que tenés 65 años o más, como me pasó a mí, que como no creían que tenía 66 tuve que presentar mi pasaporte", agrega. 

Rosenfeld fue la primera ciudadana argentina, mayor de 65, en darse la vacuna en los Estados Unidos. "Todo el proceso duró media hora y se hizo en un playón de estacionamiento. No me bajé del auto, ni siquiera saqué el brazo por la ventanilla, vino un médico quien con mucho oficio fue amable y expeditivo. La verdad es que fue un gran regalo de mi hija y yo recomiendo la vacunación siempre. El que puede sacar el turno y viajar, que lo haga, es una gran oportunidad", consideró. 

"De haber estado en la Argentina y haberse podido, yo me hubiera aplicado la vacuna que sea, la rusa, o la que fuese, pero no se puede, porque hoy en día no formo parte del grupo esencial o de riesgo -aclaró-. Hablé con mi neumonóloga del Hospital Alemán, donde yo me atiendo, y me dijo que a esa institución les entregaron 40 dosis de la Sputnik V y a ella le hicieron saber que está en una tercera línea de prioridades, o sea que quizás ni la vacunen".

Rosenfeld cuenta que en marzo último su hija Estefanía, embarazada casi de nueve meses, empezó a sentirse mal, con fiebre, tos, pérdida del olfato y el sabor, síntomas que los médicos, por entonces, no sabían bien de qué se trataban. "Nosotros en Argentina teníamos la información que llegaba desde Europa, pero no desde Estados Unidos, que al principio el gobierno de Trump minimizó", detalla.

"Por suerte detectaron de que se trataba de Covid y le adelantaron el parto dos semanas. Fue la primera persona en Estados Unidos que dio a luz siendo covid positiva. Desde entonces a mi hija le quedó muy marcado el tema del contagio y esa preocupación la llevó a insistir tanto hasta conseguir los preciados turnos", precisó. 

Yanina Latorre, por su parte, viajó a Miami junto a sus hijos y su mamá Dora y estando allí se enteró de la posibilidad de poder llevar a vacunar a su madre de 80 años y no lo dudó. Entró a una página online y durante dos horas estuvo intentando registrarse y logró su cometido: el jueves, en Opa-Locka, a unos 30 kilómetros de donde se encuentra, su madre recibió la vacuna y Yanina los mostró de inmediato en donde mejor se mueve: en redes sociales. 

"Le dieron la vacuna de Pfizer y la llevo vacunada a la Argentina sin pagar un centavo", expresó la panelista. A fin de mes le darían la segunda dosis por lo que el regreso, previsto para el 23 de enero, se postergará una semana.

Después de enterarse a través de una amiga residente en Estados Unidos que se estaba vacunando a cualquier persona mayor de 65 años "empecé a probar y así estuve un montón de tiempo, pero valió la pena la insistencia, porque quiero cuidar a mi vieja y ni en pedo la vacuno con la rusa, me parece que en la Argentina hay un negociado político espantoso y no me interesa... No me importan las puteadas que me mandan, yo hago la mía", asegura. 

Dice que de sus amigas "ya están intentando conseguir un turno para traer a sus padres aquí a Miami y vacunarse y yo las re banco, claro, si acá todo funciona bien. Aunque me liquiden en las redes, saben que a mí todo me resbala, yo digo la verdad y aquí en Miami la gente respeta las normas, hay poca gente en la playa, se cumple con el distanciamiento y el uso de barbijos y por todo está pienso que mi mamá está mucho más segura que en Argentina, donde todo es un caos".

Fuente: Clarín