(ADNSUR) - Uno de los más esperados en el mes de abril es la lluvia de estrellas líridas, acontecimiento que se presenta solo una vez al año y que, según expertos, es de los eventos astronómicos más bellos.

Quienes no se quieran perder detalle de la lluvia de estas estrellas o meteoritos,  está siendo contemplada todas las noches por muchos desde el pasado viernes 16 de abril. Sin embargo, seguirá hasta el próximo 30 de abril, siendo este jueves 22 su momento cúspide. 

Durante estos tres días se podrá visualizar todas las noches un ballet de estrellas fugaces que podrán ser observadas con mayor facilidad, gracias a que durante este tiempo la luz de la Luna es un poco más débil debido a que está en cuarto creciente.

En este evento, que es provocado por el paso del cometa C/1861 G1 Thatcher, se pueden observar un promedio de 10 cuerpos celestes por hora, siempre que el cielo se encuentre despejado y no haya contaminación lumínica, por lo que se recomienda verlo desde un lugar alto y lejano de la luz artificial, que por lo general predomina en las grandes ciudades.

La lluvia de estrellas líridas es una clase de meteoritos (líridas) que ingresan desde el espacio y se calientan a medida que atraviesan la atmósfera terrestre, provocando así que se puedan ver estrellas fugaces brillantes y de colores intensos. Se denominan estrellas líridas debido a las constelaciones en las que se generan, en este caso, la constelación Lyra.

Cómo ver la lluvia de estrellas desde Argentina

Cuándo y cómo ver la lluvia de estrellas Líridas

Este tipo de evento ha sido observado aproximadamente desde los últimos dos mil 600 años, que datan de los registros más antiguos del libro de crónicas chino Zuo Zhuan del año 687 a.C.

Durante la noche del 22 de abril se recomienda a todas las personas amantes de la astronomía a que miran hacia el firmamento, donde se podrán apreciar este tipo de estrellas, especialmente si desde el lugar en que se mira, existe poca contaminación en el aire, objeto que puede ser una de las principales causas para no apreciar de manera correcta este evento.

Para este tipo de fenómeno astronómico no se necesita ningún tipo de herramienta como telescopio o binoculares, ya que puede ser visto a simple vista, con la única opción de mirar hacia el firmamento en un cielo despejado, libre de contaminación.