BUENOS AIRES (ADNSUR) - En el Plan Estratégico de Vacunación, difundido a fines de enero por el Ministerio de Salud, se había definido como paciente de riesgo a los menores de 60 años que tienen diabetes (insulinodependiente y no insulinodependiente), obesidad grado 2 y grado 3, o sufren enfermedad cardiovascular, renal o respiratoria crónica.

A partir de esta nueva recomendación, confirmaron a Clarín desde el Ministerio de Salud, serán contempladas también las personas de 18 a 59 años con VIH, hepatitis crónica y enfermedad renal en diálisis.

Además van a ser convocados a vacunarse -cuando haya dosis disponibles- quienes hayan recibido un trasplante o tengan alguna discapacidad y residan en instituciones.

Tras estos cambios, se estima que unas 15 millones de personas son parte de lo que se llama "población objetivo" con prioridad para ser inmunizada.

De acuerdo a los datos publicados este jueves por el Monitor Público de Vacunación, ya se aplicaron 103.236 a menores de 60 años que tienen factores de riesgo.

Cuáles son los nuevos factores de riesgo para vacunar contra el Covid-19 a las personas de 18 a 59 años

Representan el 5% de las 2.034.545 aplicadas hasta hoy a todos los grupo prioritarios.

Según datos oficiales, se administraron 1.092.030 dosis al personal de la salud, 533.750 a los mayores de 60 años y 305.123 al personal estratégico, dentro del que se encuentran fuerzas de seguridad, docentes y "responsables del funcionamiento del estado".

Hasta ahora, llegaron al país poco más de 4 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus (se aplican dos por paciente).

Este jueves se conoció un acuerdo por el que la Argentina recibirá, posiblemente la semana que viene, tres millones de dosis de la vacuna de origen chino Sinopharm.

De cumplirse el anuncio, la vacuna china pasaría a ser la mayoritaria en el país, superando en presencia a la rusa Sputnik, de la que hasta ahora se recibieron un total de 2.470.000 dosis.

La Sinopharm tiene la particularidad de que aún no ha reunido las aprobaciones necesarias para ser aplicada a mayores de 60 años. Por eso, en la Argentina se la está utilizando solo en menores de esa edad. El mismo grupo que ahora se verá ampliado con la inclusión de nuevas patologías en los criterios para definir la población de riesgo.