Luego de que el gobierno anunciara que la credencial digital de vacunación de Mi Argentina será el documento oficial de viaje, surgió el interrogante respecto a qué sucederá con las personas que fueron inoculadas con compuestos no autorizados por la Unión Europea y que quieran viajar al viejo continente.

El carnet, que estará disponible en español e inglés, será un requisito fundamental para presentar ante autoridades extranjeras en caso de desplazarse fuera de las fronteras nacionales, y acreditará que la persona que lo porta recibió alguna de las vacunas que buscan combatir el virus del Covid-19.

Mediante una circular enviada a consulados y embajadas argentinas en el exterior, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto informó formalmente de su entrada en vigencia, y busca además concentrar los diferentes certificados de vacunación que se emiten en el país.

Sin embargo, el plan de inoculación llevado a cabo en la Argentina se realizó, muchas veces, a partir de compuestos que no fueron aprobados por todos los países, lo que podría significar un impedimento para el viaje de algunas personas.

“No hay un pasaporte sanitario universal”, se advirtió desde Cancillería al diario La Nación, dejando entender que dependerá del país receptor aprobar o no el ingreso del pasajero argentino a su territorio.

De esta manera, se recomienda a la población consultar los requisitos de las naciones de destino antes de emprender un viaje, poniendo especial énfasis en las medidas restrictivas y la documentación solicitada.

En el caso de la Sputnik V, por ejemplo, una de las vacunas más usadas en el país y sobre todo en adultos mayores, no fue aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni por la Agencia de Medicamentos Europea (EMA, por sus siglas en inglés), pero la asesora presidencial en materia de Salud, Cecilia Nicolini, asegura que septiembre será el mes en el que el compuesto ruso recibirá el visto bueno de los organismos anteriormente mencionados.