RIO GALLEGOS - Indigentes, personas que escapan al tratamiento de distintas adicciones o familias que ya no pueden pagar un alquiler, son algunos de los casos que se están viendo en Río Gallegos. Sólo en el primer trimestre del 2016, la Provincia erogó alrededor de 400 mil pesos en alquileres. Son cada vez más visibles los casos de los llamado “sin techo” en la ciudad.

Una espesa bruma con apenas un grado de temperatura cae sobre la ciudad que ya empieza a despedir el día bajo las luces mortecinas del alumbrado público. En un rincón, fuera de la antesala a la guardia del Hospital Regional de Río Gallegos (HRRG), tres personas pernoctan ante la mirada de los que por allí pasan.

No es la primera vez que están en ese lugar y seguramente no será la última. Otros tantos pueden observarse en la calle Perito Moreno y Kirchner, en los vagones de trenes de YCF o, más recientemente, en las afueras del Complejo Cultural de Santa Cruz. Lo cierto es que, desde hace un tiempo a esta parte, el reflejo que nos ofrece la ciudad comenzó a cambiar.

Pero no todos los casos son iguales o responden a las mismas situaciones.TiempoSur hizo un recorrido por Río Gallegos y pudo observar un enorme crecimiento de la problemática habitacional, pero a esto debe sumársele otros factores como el de las personas con distintas adicciones, los denominados “cirujas” o “linyeras” y hasta personas con problemas psiquiátricos, judicializados, entre otros.

Este panorama social se trasladó incluso a las redes sociales, donde se han hecho algunas campañas de recolección de ropa y de mantas para la gente que vive en situación de calle. Los mensajes en la radio Tiempo FM y en www.tiemposur.com.ar también empezaron a ser cada vez más frecuentes.

RESPUESTA DEL ESTADO

El estado –casi exclusivamente en el ámbito provincial- destina un presupuesto más que importante para asistir a las personas con problemas habitacionales. Sólo en el primer trimestre de este año (enero, febrero y marzo), el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia habría erogado–según pudo saber este medio- alrededor de 400 mil pesos en subsidios de alquiler.

A esto habría que sumarle lo que se paga en hoteles, que serían dos en esta capital con los que se manejaría el área social provincial. Estos están para los casos a los que se les debe dar una respuesta inmediata y ofrecerle un techo, al menos por algunas horas,a una familia. De hecho, el 50% de la ayuda que hoy en día se ofrece para casos de emergencia, serían por problemática habitacional.

¿Cuáles son los casos más identificados? Familias generalmente numerosas que no pueden seguir pagando un alquiler y que se les dificulta encontrar otro accesible o que le permitan los hijos; trabajadores que llegaron a la Provincia por la construcción de las represas y que, pasado los meses, se quedaron sin los pocos recursos con los que contaban y sin el trabajo;mujeres en situación de violencia de género; etc.

No son pocos los factores- Pero habría distintos factores que contribuyen a dificultar un abordaje más extenso a estas problemáticas y no son de ahora sino de al menos los últimos 10 años. La ciudad de Río Gallegos no cuenta con un albergue destinado para este tipo de situaciones, lo que indudablemente complica la respuesta del Estado y lo vuelve más oneroso.

Otro factor, la delicada situación que vive la Provincia con presupuestos muchos más ajustados que otros años para dar solución a las familias carenciadas. De aquí se desprende otra problemática: al estar los estamentos provinciales en la capital, desde casi siempre, el municipio suele desligarse de las problemáticas sociales más preocupantes y es el Ministerio de Desarrollo el que termina ocupándose de ellos.

Esto termina pasando porque la Provincia cuenta con dispositivos para el abordaje de estos casos.Los primeros en tomar conocimiento son algunos de los cinco CIC (Centros Integradores Comunitarios) que hay en esta capital. Tanto al Jesús Misericordioso, Belén, Eva Perón y Fátima, llegan demandas sociales de todo tipo. Allí también se tramita la tarjeta social y se reciben problemáticas de adultos mayores, entre otros.

Lo cierto es que la problemática habitacional de Río Gallegos y los factores antes mencionados parecen estar imponiéndose por sobre la respuesta que inclusive puede dar el Estado, lo que lleva a pensar seguramente en abordajes que deberán ser conjuntos entre el Municipio y la Provincia, por qué no también de alguna ONG o capital privado que pueda ayudar en erradicar lo que, hasta hace no mucho tiempo, era impensado en Río Gallegos: gente viviendo en situación de calle. Fuente: Tiempo Sur