El reclamo planteado por desocupados en los últimos días en el flanco norte de Santa Cruz provocó preocupación en empresas de servicios petroleros, debido a que el impedimento para acceder a las zonas de yacimiento con normalidad genera preocupación por los servicios que dejan de prestarse o se ven demorados.

Si bien desde ámbitos de la industria petrolera se indicó que en las últimas horas el piquete comenzó a retirarse de la zona en que habían amenazado con cerrar una válvula de ingreso hacia la playa de tanques, la actividad no pudo realizarse con normalidad en las últimas dos jornadas.

“Es preocupante que empiecen a producirse este tipo de cortes, cuando se está tratando de volver a un ritmo de trabajo y de producción cercano al que había antes de la pandemia”, indicaron empresarios del sector, preocupados porque este tipo de medidas implica una caída en la posibilidad de prestar servicios y la consecuente facturación.

Desde la mañana del martes, un grupo de desocupados inició un reclamo sobre la ruta 43, que une Pico Truncado con Las Heras, en distintos puntos, para exigir puestos de empleo y subsidios de 30.000 pesos. La medida afectó especialmente a la actividad petrolera, que “al tener que ingresar por caminos alternativos, se dificulta la llegada con equipos pesados hacia las zonas de trabajo”, describieron desde el sector de las pymes.

“Es preocupante que esta forma de protesta se empiece a repetir, ahora que se estaba tratando de recuperar la actividad, y que en definitiva este accionar atenta contra la generación de más puestos de trabajo”, se escuchó en ámbitos empresarios, a la espera de que la modalidad no vuelva a ser una constante en los próximos meses, a tono con la época electoral que se vive en el país.