LIMA - Lima, capital de Perú, volvió a operar vuelos comerciales internacionales y recibió este lunes su primer avión proveniente de Santiago de Chile con 55 pasajeros, tras casi siete meses de cierre de fronteras decretado para evitar la propagación del coronavirus.

"Hemos constatado el ingreso y la ruta de los pasajeros, con todo el control que tenemos que llevar a cabo, para garantizar que esta apertura de vuelos no signifique un riesgo de contagio", afirmó el presidente Martín Vizcarra, desde la terminal.

En los pasillos del aeropuerto Jorge Chávez de Lima se pudo observar el movimiento de pasajeros que embarcaron con destino a Chile, lo que marcó la reapertura de la terminal para vuelos al exterior desde su cierre el 22 de marzo. Las operaciones para vuelos domésticos habían reiniciado el 16 de julio.Según publicó TN, el Ministerio de Transporte y Comunicaciones autorizó vuelos desde y hacia 11 destinos en siete países: Colombia, Chile, Bolivia, Ecuador, Panamá, Paraguay y Uruguay.

"He venido para ver junto con los sectores responsables el inicio de los vuelos internacionales'', dijo el presidente, Martín Vizcarra en el aeropuerto, donde constató que se estaba cumpliendo con los protocolos de bioseguridad.

Destacó "todo el control que tenemos que llevar a cabo para garantizar que esta apertura de vuelos internacionales no signifique un riesgo de aumento de contagio" y añadió que "acá tenemos un doble reto los peruanos: continuar la tarea de contener el COVID como lo estamos haciendo; son ocho semanas de disminución continua de contagios, menos hospitalizados y menos fallecidos", resaltó. "Eso nos permite reabrir nuevas actividades económicas a fin de generar trabajo y bienestar'', agregó el Presidente. 

"Estoy muy emocionada. Ésta es mi patria, mi familia, mis hijos están acá, vengo de trabajar de Chile. La situación no estaba buena allá'', dijo la peruana Sofía Sánchez, quien llegó en el primer vuelo internacional desde Chile.

LA CALMA TRAS EL COLAPSO

Los hospitales de Perú, el país con la mayor tasa de mortalidad por COVID-19 del mundo y el sexto en número de contagios, se quedan vacíos tras más de medio año colapsados por la pandemia y ahora aguardan, con el virus aún muy activo, la amenaza de una segunda ola de infecciones.

Actualmente hay 7.000 pacientes hospitalizados, justo la mitad de los que había a mediados de agosto, cuando la pandemia alcanzó su pico máximo con más de 14.000 camas ocupadas.

En las últimas seis semanas, las hospitalizaciones descendieron considerablemente, y ahora cada vez son más las altas que los nuevos ingresos, lo que ha llevado a que los casos activos de coronavirus hayan bajado a 90.000, la cifra más baja desde finales de mayo.

Se trata de una luz al final de un largo y oscuro túnel para un país donde uno de cada mil habitantes ha fallecido por COVID-19, un promedio único en el mundo a raíz de sus 32.665 occisos, mientras que los contagios, aunque cada vez son menos también, ya superan los 828.000 casos.

Fuente: TN/AP y EFE