BRASIL (ADNSUR) - Manaos vive desde el jueves un toque de queda de once horas diarias -entre las 19.00 y las 6.00 del día siguiente- ante el caos sanitario causado por el COVID-19 y que obligó a las autoridades a enviar sus enfermos a otras ciudades.

La medida fue anunciada por el gobernador del estado de Amazonas, quien admitió que, además de hospitales ya sin capacidad y cementerios desbordados, Manaos, la capital regional, enfrenta una grave falta de tubos de oxígeno para los enfermos hospitalizados por covid-19 y que están conectados a respiradores mecánicos.

Líderes y partidos de la oposición brasileña, así como organizaciones civiles, responsabilizaron el viernes al presidente Jair Bolsonaro del colapso en la ciudad, que se quedó sin camas y sin medios para afrontar al emergencia, por lo que convocaron a protestas y numerosas críticas.

Las manifestaciones de condena al jefe de Estado se multiplicaron luego de que el presidente calificara como “terrible” la situación de Manaos pero alegara que el Gobierno ya había hecho su parte.

Brasil, con sus 210 millones de habitantes, es uno de los epicentros de la pandemia y el segundo país con más muertes en el mundo por covid-19 después de Estados Unidos, con casi 206.000 fallecidos, y el tercero con más contagios tras la nación norteamericana e India, con unos 8,26 millones de casos.

Más de mil personas han sido enterradas durante la última semana en Manaos, donde la cifra de muertos en sus propias casas también ha empezado a crecer. Mientras tanto, las familias hacen fila para conseguir un certificado que permita darles sepultura.

Para ayudar un poco a sobrellevar la situación, un equipo de técnicos en necrología y patología visitan diariamente en cualquier punto de la ciudad los hogares donde se han registrado decesos por síntomas de coronavirus para agilizar el certificado de defunción.

“Esta semana hubo un aumento muy grande de muertes en los domicilios. Lo que se hacía en todo un mes, ahora se hace en una semana”, aseguró Arlindo França, director del Centro de Emisión de Certificados de Defunción (Cedo por sus siglas en portugués) de la Secretaría Municipal de Salud.

Fuente: EFE