CAPITAL FEDERAL - Mientras los Gobiernos avanzan en los planes de inmunización de la población, algunos empiezan a pensar en la implementación a futuro de un “pasaporte de vacunas”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya anunció que el tema “está en agenda”, mientras que Suecia y Dinamarca trabajan en la creación de certificados digitales y esperan tenerlos listos para el verano. Varias aerolíneas también comunicaron su decisión de ir en el mismo sentido. En la Argentina, por el momento, no se está avanzando en este tipo de iniciativas, según indicaron fuentes del Ministerio de Salud.

Es que, con el objetivo de revertir la crisis que produjo la pandemia de coronavirus en el sector, las compañías aéreas empezaron a sumarse al uso del pasaporte sanitario desarrollado por la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA). Singapore Airlines implementó en diciembre, de manera parcial, una app en algunos de sus vuelos. También Etihad Airways y Emirates empezarán a usar próximamente un pase de viaje digital.

Según afirmó hace algunas semanas el experto del departamento inmunológico de la oficina europea de la OMS Oleg Benesh, la implementación de este tipo de documentos “está en la agenda del Comité Internacional de normas médicas y sanitarias”. Mientras el organismo internacional analiza los aspectos científicos, normativos y éticos de esta iniciativa, la Unión Europea confirmó este jueves que también debate la posibilidad de incorporarlo.

¿Qué es el pasaporte de vacunas?  Un pasaporte de vacunas es documentación que prueba que una persona fue inmunizada contra el coronavirus. De acuerdo con el diseño, algunos servirían también para comprobar la existencia del resultado negativo de un test o bien la existencia de anticuerpos tras haber cursado la enfermedad. Las versiones en las que se está trabajando actualmente en distintas partes del mundo son digitales.

¿Cuál es el objetivo de estos documentos? A medida que los planes de inmunización avancen, es probable que haya ciertas actividades que solo las personas vacunadas puedan realizar, como tomar un vuelo o participar de un concierto, por ejemplo. Tener un certificado digital serviría como una prueba práctica.

La iniciativa no es una novedad. Que una persona tenga que demostrar que está vacunada para participar de ciertas actividades o entrar en determinados países es algo que sucede hace décadas. Para viajar, muchos tuvieron que probar alguna vez estar inmunizados contra enfermedades como la fiebre amarilla, la rubeola y el cólera. Generalmente, después de vacunarse, los viajeros reciben una “tarjeta amarilla” firmada y sellada, conocida como Certificado Internacional de Vacunación o Profilaxis.

Sin embargo, hay quienes cuestionan la implementación de este tipo de iniciativas, ya que millones de personas en el mundo aún no pueden demostrar su identidad porque no tienen pasaportes, certificados de nacimiento ni documentos. Además, en medio de las denuncias de distribución desigual de las vacunas, que la presentación de estos certificados sea requisito excluyente para realizar ciertas actividades o moverse libremente por los países podría ser un nuevo motivo de discriminación.

¿Dónde se usa el pasaporte de vacunas? Rusia fue uno de los primeros países en proponer la creación de pasaportes de vacunación o inmunidad y anunció la próxima habilitación de un documento digital en el portal de Servicios Estatales, iniciativa semejante a la de Israel, que entregará “pasaportes verdes” a los vacunados, con el fin de facilitar su movilidad.

Suecia comunicó este jueves que desarrolla certificados de vacuna digitales que serán usados para viajes y también para otras actividades. Dinamarca hizo un anuncio en la misma línea. Los dos países indicaron que los pases permitirán viajar libremente, pero también podrían servir potencialmente para asistir a eventos culturales o deportivos.

El Gobierno sueco afirmó que espera tener la infraestructura necesaria para aplicar esos certificados digitales en junio. Por su lado, las autoridades danesas aseguraron que aún no tomaron la decisión sobre si los pasaportes servirán para algo más que para los viajes, a la espera de saber si los ya vacunados pueden o no seguir transmitiendo el virus.

Ambos países nórdicos aseguraron que el objetivo es que los pasaportes de vacunas nacionales sean compatibles con los certificados internacionales, que son objeto de estudio de la OMS y la Unión europea.