CAPITAL FEDERAL - Cuando el análisis de covid-19 dio positivo a Martín Insaurralde todos los integrantes de su círculo laboral e íntimo más cercano se aislaron y se sometieron al testeo para establecer si hubo trasmisión de coronavirus. Entre ellos, Jésica Cirio, su esposa, se sometió a las pruebas y los resultados fueron negativos. Durante el fin de semana, este hecho, sumado al resultado positivo que arrojó el análisis a la secretaria privada de Insaurralde pusieron a las redes a hablar de una supuesta infidelidad. La infectóloga Florencia Cahn explicó por qué podría haberse dado este fenómeno.

"Tenemos a María Eugenia Vidal contagiada y a Mauricio Macri y a Emilio Monzó , quienes almorzaron con ella, que dieron negativo. Y tenemos a Martín Insaurralde positivo y a su mujer, Jésica Cirio, y a su hijita negativo. ¿Puede ser que estando cerca de un positivo demos negativo?", le preguntó Andrea Campbell a Cahn en el programa de Nosotros a la mañana, que se emite por Canal13.

Cahn, que es asesora del presidente Alberto Fernández, remarcó que esto es posible, y explicó que  "el hisopado que se le hizo a Cirio fue en forma muy temprana".

"Dio negativo pero después puede dar positivo. Recordemos que esta enfermedad tiene un período de incubación que va de dos a catorce días. Por otro lado, la tasa de la transmisión de la enfermedad no es del cien por ciento", aclaró la especialista.

Recordó que "las enfermedades infecciosas dependen de un agente infeccioso, del huésped y de la interacción que ocurre entre ellos", y que en ese escenario "cuanto más contacto estrecho uno tiene con un contagiado, más posibilidades tiene de contraer la enfermedad".

Ante la incertidumbre por los resultados del testeo de Cirio y el surgimiento de ciertos mitos, Cahn recordó además que el ejercicio físico o la buena alimentación no evitan el contagio de Covid-19. "Obviamente que hacer ejercicio, alimentarse bien y llevar una vida sana ayuda a poder sobrellevar mejor la enfermedad o a no tener un factor de riesgo para complicarse", dijo la infectóloga.

Fuente: La Nación