PORTUGAL - Sonia fue una de las primeras en la lista para vacunarse cuando el país puso en marcha en plan de vacunación, ya que desempeñaba su trabajo en la sección de Pediatría y, por tanto, tenía prioridad.

Este enfermera portuguesa formó parte de un grupo de 538 profesionales que recibieron la vacuna de Pfizer-BioNTech, la única aprobada hasta la fecha en la Unión Europea.

El 30 de diciembre le administraron la primera dosis de Pfizer, única vacuna contra el coronavirus autorizada por el momento en Portugal por ahora. El 31 de diciembre cenó con su familia sin manifestar ningún malestar. El 1° de enero Sonia murió.

Las alarmas se encendieron de inmediato, y ahora las autoridades investigan si su fallecimiento está relacionado con la vacuna que se le colocó.  "En ningún momento vimos que la vacuna le produjera un efecto adverso, ni el día de la vacunación ni los posteriores", reconocieron desde el Instituto Portugués de Oncología de Oporto (IPO).

Hasta que no tengan sobre la mesa las conclusiones del forense, los familiares de Sonia Azevedo no podrán organizar una ceremonia íntima de despedida y trasladar el cadáver a Maia, ubicada a solo 10 kilómetros de Oporto. Allí, en esa pequeña localidad, residía la víctima junto a sus padres y sus dos hijos, todos en estado de shock al comprobar el desenlace inesperado.

Sus familiares, de hecho, no pueden creer lo que ocurrió. La mujer había pasado la noche del 31 de diciembre con su padre, Abílio Azevedo, y el resto de sus familiares. "Estaba bien. Ya había recibido la vacuna y no se quejaba de dolor ni de nada. No entiendo cómo sucedió eso", explicó su padre.

Por su parte, una de sus hijas manifestó estar destrozada y sorprendida por lo sucedido. Señaló que no observó cambios en su madre. Esta solo le manifestó que le dolía un poco el lugar donde se la aplicaron, una reacción considerada normal.

Compañeros de la enfermera fallecida expresaron su profundo dolor en las redes sociales. El gobierno de Portugal, por su parte hizo un llamado a la calma y queda a la espera de los resultados de la autopsia.

Fuente: Clarín