A poco más de un año y medio del inicio de la pandemia Danielle Anderson, la única científica extranjera que trabajaba en Wuhan al momento de inicio de la pandemia, rompió el silencio y habló sobre cómo se vivió el inicio de la epidemia en el epicentro de la misma.

La viróloga, de origen australiano y especialista en virus transmitidos por murciélagos, se encontraba realizando pruebas de experimentación en el laboratorio BSL-4 del Instituto de Virología de Wuhan, el primero en China continental equipado para manejar los patógenos más mortíferos del planeta.

Según sus dichos con la revista Bloomberg, "no es que fuera aburrido, pero era un laboratorio regular que funcionaba de la misma manera que cualquier otro laboratorio de alta contención".

Además, tras el crecimiento de los rumores acerca de que el virus del Sars cov 2 podría haberse escapado de aquel centro, clarificó que "lo que dice la gente no es cómo es”.

Para ellael virus probablemente se propagó a través de un murciélago a través de otro animal, y fue así como inició su traspaso a los humanos.

Por otro lado remarcó el cuidado especial que le daban sus compañeros por ser la única extranjera cuando el virus comenzó a expandirse por Wuhan, en noviembre de 2019. “Íbamos a cenar juntos, a almorzar, nos veíamos fuera del laboratorio”, contó.

Por último, resaltó que nadie que haya conocido en Wuhan estuvo enfermo de coronavirus previo a 2020.

“Si la gente hubiera estado enferma, supongo que yo lo habría estado, y no fue así. Me hicieron la prueba del coronavirus en Singapur antes de vacunarme y nunca lo había tenido”, enfatizó.