El decreto de Necesidad y Urgencia número 352, publicado este martes 1 de junio en el Boletín
Oficial de la Nación, establece que la adecuación del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono “surtirán efectos para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil a partir del 1° de diciembre de 2021, inclusive”.

De este modo, se posterga por seis meses la actualización tributaria que debe hacerse en forma trimestral, en base a la evolución del Indice de Precios al Consumidor divulgada mensualmente por el INDEC.

Aumentos postergados

Como ya había prorrogado con anterioridad la misma actualización impositiva, quedarán
pendientes para el último mes del año los incrementos correspondientes al primer y segundo trimestre ya transcurridos este año.

A principios de este año, también se había suspendido la actualización tributaria correspondiente
al cuarto trimestre del año pasado. Si se toma en cuenta que al ritmo inflacionario actual, las subas de estos tributos impactan entre 2 y 3 por ciento sobre el litro de combustibles, podría estimarse que al mes de diciembre habría un incremento acumulado cercano al 10 por ciento.

“Tratándose de impuestos al consumo, y dado que la demanda de los combustibles líquidos es altamente inelástica, las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales de los combustibles”, considera el decreto, entre sus fundamentos.”En línea con las medidas instrumentadas hasta la fecha y con el fin de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios, resulta razonable postergar para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil los efectos de los incrementos” en los montos de los impuestos referidos, según estipula el nuevo decreto.

El precio internacional también presiona

Además de los impuestos internos, el precio internacional del crudo es otro factor que incide en la composición de precios de los combustibles. Por eso, tal como advirtió ADNSUR este lunes, desde YPF y el gobierno ya se piensa en un nuevo acuerdo de precios internos para el petróleo, para que las refinerías del país compren el crudo en valores de entre 55 y 57 dólares por barril.

La posibilidad del acuerdo fue reconocida por el presidente de YPF, Pablo González, quien atribuyó esa opción al objetivo de cumplir con el anuncio formulado por él semanas atrás, cuando anticipó que el incremento de precios de mayo sería el último del año.

Con el decreto conocido este martes, para congelar temporalmente los impuestos internos, se
avanza en esa dirección, lo que también forma parte de un objetivo político: el de no incentivar
más el ritmo inflacionario, que a su vez se acelera con las subas de combustibles. En un contexto electoral muy delicado, la medida no puede comprenderse totalmente sin considerar la búsqueda de ‘simpatía con las urnas’. O al menos, no empeorar el humor de los votantes.

Sin embargo, el crudo tipo Brent, que se toma como referencia en nuestro país, continúa
cercándose hacia las proyecciones que lo ubican en torno a los 80 dólares para la segunda mitad de este año.
Con esa perspectiva, no sería extraño que en los próximos días haya un nuevo decreto, restableciendo el viejo y conocido “barril criollo” en el país.

Fuentes consultadas por esta agencia advirtieron además que la modalidad en este caso podría
adoptarse solamente como un acuerdo interno de comercialización, ya que las principales
operadoras son integradas (es decir, producen su propio petróleo, lo refinan y venden
combustibles) mientras que sólo una porción del mercado depende de la relación entre refinerías independientes y productoras no integradas.