BAHÍA BLANCA - La pareja que trajo a dos mellizos desde África y los entregó en una comisaría no legalizó su adopción en el país. Así lo pudo comprobar desde Bahía Blanca la Unidad Funcional de Instrucción Judicial 8, que el 20 de noviembre recibió la denuncia sobre el abandono de los hermanos.

“Ingresaron con un permiso humanitario y la obligación de regularizar su situación en 72 horas, pero no lo hicieron”, reveló a Clarín una fuente de esa fiscalía. La UFIJ 8 que está a cargo de Marcelo Romero Jardín corroboró esa situación a través de un informe enviado estos días desde la Cancillería argentina.

Ante ese ministerio, no se registra ningún trámite de la pareja conformada por una mujer de 42 años y un hombre de 35. La situación pudo constatarse tanto en la sede de ese organismo como en las representaciones diplomáticas de Brasil y Nigeria, países que actúan como intermediarios entre Argentina y Guinea Bissau, que no mantienen vínculos a través de embajadas.

La pareja había ingresado al país con los mellizos de 6 años en agosto de 2019, luego de convivir con ambos durante una semana en la Casa Emanuel, que atiende a pequeños de familias vulnerables en ese país de África Occidental. Allí, unos meses atrás, habían presentado una carta de intención de adopción que el hogar constató que estaba en orden.

 

Al tratarse de una familia consolidada, con integrantes de más de 30 años de edad y una hija de 11 años, fue considerada apta para iniciar el proceso de adopción. A través de una representante en Argentina, fueron sometidos primero a entrevistas psicológicas, antes de habilitar su viaje a Guinea Bissau, para conocer a los potenciales adoptados.

Allí se enteraron de que la madre de los pequeños murió en el parto y su padre no pudo encargarse de su crianza. Luego del tiempo de convivencia y antes del regreso a Argentina, un abogado del hogar africano se encargó de gestionar la adopción legal en Guinea Bissau. Ese fallo precisaba de una homologación en nuestro país, trámite conocido como exequátur.

Una vez en el país, durante seis meses la pareja vivió en un barrio privado entre Bahía Blanca y Punta Alta, pero en febrero pasado, por cuestiones laborales, se radicó en San Martín de los Andes. Desde allí partió, en auto, el hombre con los dos pequeños, a los que entregó, el 17 de noviembre, en la Comisaría de la Mujer bahiense.

Adujo “motivos personales y problemas en la vinculación familiar” para desprenderse de los hermanos, a los que dejó junto a dos bolsas con ropa, antes de firmar un acta y regresar al sur del país. Al analizar que la documentación que dejó el hombre presentaba falencias y tras una serie de averiguaciones sin resultado, el equipo de género de la seccional presentó la denuncia ante la fiscalía.

Los chicos no poseían DNI, aunque sí un documento con sus nombres argentinos y el apellido del hombre que los abandonó. Aunque su salida desde África estaba constatada, hasta ese momento no se había podido corroborar cómo fue su ingreso al país.

“Sin un trámite legal que valide la adopción, para la ley argentina no se los puede considerar padres adoptantes”, explicó la fuente judicial, tras el reporte de Cancillería, que ingresó este miércoles a la UFIJ 8.  Al no existir un vínculo entre los hermanos y la pareja, esta quedaría eximida de la posible comisión del delito de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, que impone la ley 13944.

Tal situación determinaría que, en las próximas horas, la causa pase al fuero federal para que se investigue un probable fraude a la ley de Migraciones. Tal decisión no afectará la marcha del trámite de búsqueda de un nuevo hogar en nuestro país para los pequeños.

Este proceso se desarrolla ante el Tribunal de Familia 3 de Bahía Blanca. Hasta tanto no sea elegida otra familia, la pareja que los abandonó deberá afrontar los gastos de su manutención, según resolvió el juez Martín Larceri, subrogante a cargo del Tribunal.

Mientras tanto, los pequeños siguen alojados en un hogar de abrigo de Bahía Blanca, donde han recibido la visita de algunos miembros de las pocas familias que alcanzaron a conocer durante su estadía de poco más de seis meses en la ciudad. En ese período, fueron a un colegio y jugaron al básquet en un club.

Antes de su decisión de abandonarlos, la pareja había comentado que la integración marchaba bien, en los encuentros periódicos pactados durante el primer año de convivencia. Solo destacaron la hiperactividad de los hermanos, según reveló desde Guinea Bissau Isabel Johanning, la mujer costarricense que administra el hogar.

“Nunca me dijeron que no podían con ellos. Y cuando dijeron que tenían problemas, la representante les recomendó ayuda profesional”, dijo la mujer en declaraciones a TN. Aseguró que la documentación con la que salieron de África era legal y se mostró sorprendida por la actitud de la pareja.

“Lo que pasa es que no sabemos que les pasó. ¿Por qué se trastornaron tanto por perder el trabajo? Ella estaba en depresión, se le dieron consejos de que fuera a una persona especializada en psiquiatría, para que pudiera verla a ella y a los chicos, y ellos no siguieron las instrucciones", expresó Johanning.

Agregó que el caso era el único entre los 180 niños adoptados por Casa Emanuel en los últimos 25 años. Aunque dijo que una familia bahiense, que ya había adoptado un menor del mismo hogar, podría hacerse cargo de los chicos, la prioridad de búsqueda está entre los grupos familiares más conocidos de los mellizos.