“De acuerdo a los modelos que se van analizando a nivel global, para el próximo trimestre se espera que las temperaturas en casi todo el territorio argentino y hablando particularmente para Patagonia van a ser superiores a los valores normales –indicó el reconocido docente universitario Walter Maza en contacto con ADNSUR-. Esto se debería en principio a que el fenómeno de ‘La Niña’ estará ingresando en los próximos tres meses, incluso se espera que hasta mediados del año que viene, ésta circule a nivel global”.

Con esta perspectiva, se le consultó si entonces no podría esperarse que en el invierno de 2022 se regularice el régimen de lluvias y nevadas en la cordillera: “No son condiciones propicias, para que los regímenes de precipitaciones se nivelen”, expresó.

De acuerdo con los modelos de proyección climática, hay entre 40 y 60 por ciento de probabilidades que la temperatura en los próximos 3 meses estará por encima de lo normal, con lluvias también por debajo de lo habitual. Las proyecciones no dicen en qué proporción se elevará la temperatura.

“No es posible estimar porque cuantitativamente es muy difícil dar ese valor –explicó el catedrático-, por eso se da cualitativamente. Es muy difícil decir: para el mes de octubre el valor normal de temperatura media va a ser tanto. Hay algunos estudios que se están haciendo para dar al menos una idea, pero no son muy certeros”.

Se acentúa la evaporación de los lagos

La combinación de mayores temperaturas y menos lluvias acentuarán los procesos de evaporación de las fuentes de agua y evapo transpiración en las zonas de bosques y plantas, añadió Maza.

“Por un lado se cierra el ingreso de agua pero a su vez hay más egresos por evaporación –graficó-. Es como que tengamos una pavita con agua, le ponemos calor, la dejamos destapada y si no le agregamos agua, va a llegar un momento en que toda esa agua se va a evaporar”.

Indicó que el volumen de evaporación depende varios factores, como la radiación solar, “es decir, de la temperatura que haya en el momento y de las corrientes o flujos de aire. Por ejemplo, cuando colgamos ropa en el tendedero, si está soleado esa ropa se va a secar en un tiempo y si corre viento, esa tasa de velocidad aumenta y se seca mucho más rápido. Ahora, si está nublado o muy humedad, evidentemente la evaporación para que se seque esa ropa va a tardar más. Es más o menos a nivel de ejemplo lo que estaría ocurriendo, entonces va a depender también de la dimensión de cada espejo de agua, de la velocidad del viento, de la temperatura, si hay o no precipitaciones y en función de eso se podría estimar, día a día, cómo es la tasa de evaporación”.

La llegada de ‘La Niña’ coincidirá con más sequía

Sobre las características de ‘La Niña’, indicó que a diferencia de lo que se cree comúnmente esta no necesariamente implica sequía, aunque en este caso específico sí podría vincularse con esa proyección.

“El fenómeno de ‘El Niño’ ocurre cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial tienen temperatura por encima de lo normal, pero cuando las temperaturas del Pacífico ecuatorial están por debajo de lo normal, se le llama ‘Niña’. Hay algunas teleconexiones  que cuando ocurre uno u otro fenómeno da precipitaciones por exceso y precipitaciones por defecto en diversas zonas del mundo, pero no siempre se dan con el mismo grado de probabilidad o posibilidad de que ocurra esa relación. En este caso, las proyecciones para Patagonia y en particular nuestra zona están dando temperaturas más altas y las precipitaciones por debajo de lo normal”.