COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El desafío: evitar que la mayor circulación de enfermedades comunes compense la ventaja de haber vacunado a gran parte de la población mayor de 60 años, con 32.000 dosis aplicadas en la ciudad.

“Los hospitales de campaña se tuvieron que desarmar, porque en los tres meses de verano hubo sólo dos personas internadas y no se justificaba sostener toda la estructura, porque es muy costosa, con médicos de guardia y enfermería las 24 horas. De todos modos, están preparados para rearmarse en caso de que sea necesario en esta segunda parte de la pandemia”.

La explicación fue escuchad en ámbitos oficiales, ante la consulta sobre los anexos hospitalarios que se montaron el año pasado, en Comodoro y Rada Tilly, con los que se pudieron sumar 28 y 50 camas adicionales, respectivamente, para internación en clínica médica. Esa estructura será un apoyo importante, para apuntalar al sector de terapia intensiva del sector público, con 31 camas, a las que podrían sumarse 50 del sector privado, si es que resuelve sus conflictos con financiadoras del sistema.

“Los anexos están previstos para el caso de que se complique la respuesta sanitaria, que por ahora no está sobre demandada pero viene en crecimiento”, añadió otra de las fuentes consultadas. “Es una alternativa para no saturar las salas de internación de clínica, porque en estos espacios no se había previsto terapia intensiva; sí cuentan con oxígeno, pero es para internación de cuadros menos complejos. Si se necesitan, está previsto para que vuelvan a abrir”.

Con indicadores de contagios en alza, cómo está la estructura sanitaria en Comodoro

Indicadores: tendencia en aumento

Por ahora, los datos de contagios en la región permanecen dentro de un marco “manejable”, aunque en crecimiento y con perspectivas de complicación. “En estos últimos días han aumentado los casos –reconoció Gabriela Simunovic, subsecretaria de Salud del Municipio-. Los números no son mayormente considerables, pero sí la positividad. En los últimos días de febrero y principios de marzo teníamos un 12 a 15 por ciento de casos positivos entre la gente que se acerca al plan Detectar, pero hoy tenemos 25 a 30 por ciento”.

El dato muestra un crecimiento y también sirve para saber lo que hay por delante: en los momentos más críticos, hasta fines de enero de este año, la positividad se mantuvo por encima del 50 por ciento.

El registro de casos indica que en la primera mitad de abril hubo un total de 991 contagios en la región que incluye al Área Programática de Comodoro Rivadavia, que además de Rada Tilly abarca también a Sarmiento, Facundo, Río Mayo, Senguer, Lago Blanco, Ricardo Rojas y Aldea Beleiro. Esto arrojaría un promedio de 62 contagios diarios. Está todavía por debajo de los períodos más crudos, que se ubicaron por encima del doble de esa cifra, pero al mismo tiempo refleja un crecimiento en relación a la segunda mitad de febrero y una tendencia en aumento que será inevitable, a juzgar por lo que ocurre en el centro del país y por la experiencia del año pasado.

La vacunación de mayores de 60: una ventaja con un contrapeso que no se puede desatender

El dato alentador que manejan autoridades sanitarias del ámbito municipal es que entre los 32.000 vacunados que se contaban hasta antes de este fin de semana la mayoría se ubica en la franja de 60 años y más, sumado obviamente al personal de salud y algunas personas con factores de riesgo que formaron parte de la primera parte de la campaña.

Sólo nos quedarían 4.000 personas mayores de 60 años –explicó Simunovic-, pero para estar seguros hemos convocado a los mayores de 80 años que pudieron haber quedado fuera del programa ‘Vacunate’ (porque no pudieron inscribirse a través de internet), para que se presenten directamente; y después vamos a convocar a mayores de 70 y así sucesivamente, para estar seguros de que no nos quedó nadie por fuera del sistema”.

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De ese modo, al concluir con la población mayor de 60, se volverá a priorizar a los menores de 59 con factores de riesgo, en la medida que sigan ingresando vacunas al país, a un ritmo que no está claro si podrá acelerarse en las próximas semanas, conforme crece el problema a nivel mundial.

El haber vacunado, al menos con una primera dosis, a los adultos mayores es una ventaja que puede tener un contrapeso importante, no vinculado a esa inmunización pero sí sujeto a la decisión de no incrementar las restricciones de circulación.

Es que al mantenerse una mayor circulación de personas, este año será más notoria la presencia de enfermedades respiratorias comunes (virus de influenza, neumococo, etc), que podrían incrementar la demanda sanitaria, que durante el 2020 estuvo exclusivamente centrada en casos COVID, a partir de la cuarentena estricta aplicada desde marzo “y hasta la terapia intensiva infantil se podía utilizar para atender los cuados COVID”. Por eso también, advirtió la funcionaria, es importante la campaña contra la gripe lanzada recientemente.

Esa situación es lo que explica en gran parte el crecimiento de contagios en Buenos Aires, donde la población joven ha comenzado a verse más alcanzada por el virus, ante el relajamiento de los controles y cuidados de la población, lo que llevó al cierre decretado por el presidente Alberto Fernández el último miércoles 14 de abril.

En Comodoro Rivadavia, si bien hay casos positivos en edades de menos de 30 años, “no se han visto reflejados por ahora en terapia intensiva, como sí está ocurriendo en la Ciudad de Buenos Aires”, según precisó la infectóloga Virginia Roca. 

Por ahora, esos cuadros no se ven en esta región, salvo aquellas situaciones que ocurrieron el año pasado y que derivaron en cuadros graves con personas jóvenes que presentaban factores de riesgo previos.