COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Con tan solo un año y medio de vida, Lisandro fue derivado de urgencia de Comodoro hacía Buenos Aires, donde fue diagnosticado con “Histiocitosis de células de Langerhans”.

Esta enfermedad es poco frecuente y lo que hace es dañar los órganos vitales del cuerpo, afectando al hígado, bazo y pulmones.

Inició quimioterapia durante un año, y siguió con distintos controles que lo tuvieron entre idas y vueltas, viajando desde la ciudad hasta la Capital.


Sin embargo, hace un año les informaron a sus padres que debían instalarse en Buenos Aires y comenzar con los estudios para realizar un trasplante hepático.


Hoy Lisandro se encuentra en lista de espera para trasplante, internado en la Fundación Favaloro, debido a múltiples complicaciones hepáticas. A pesar de ser un tema complejo, la familia exige hablar de donación pediátrica y defienden el lema: "Los órganos no van al cielo. Se quedan en la tierra y SALVAN VIDAS".