COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Algunos minutos antes de las 17 hs de este viernes un accidente automovilístico en la curva del Chalet Huergo obligó por varios minutos a interrumpir la circulación vehicular. El choque múltiple involucró a cuatro rodados, que quedaron literalmente desparramados por varios carriles de la Ruta 3, a metros de la curva del Chalet Huergo. A la demora usual en este tipo de incidentes se sumó el hecho de que ocurrió en horario pico de tránsito, y que no existen caminos alternativos que puedan derivar el caudal de autos de una ciudad como Comodoro. Por eso, varias horas después, el tránsito no se había normalizado.

La Avenida del Libertador, el tramo de la Ruta Nacional Nº3 que une la zona norte de la ciudad con el centro, es una vía estratégica que no pocas veces se ha visto colapsada en materia de tránsito vehicular. No sólo ocurrió aquella vez en que el desplazamiento del Cerro Chenque partió la ciudad en dos, sino que manifestaciones y accidentes ralentizan una circulación vehicular a la que luego le lleva varias horas normalizarse.

Este viernes no fue la excepción. La curva del Chalet Huergo es un punto delicado por la cantidad de accidentes que allí se registran. Algunos pueden decir que el peralte -la diferencia en la elevación de la parte exterior y la interior de una curva- en ese tramo no es el adecuado y eso desestabiliza los vehículos, otros pueden culpar al descuido, el exceso de velocidad, la impericia o el alcohol. Lo cierto es que no son pocos los choques que ahí ocurren, y cada vez que eso sucede, la comunicación entre las dos zonas de la ciudad colapsan.

Entre molestias, horas de espera, y ánimos caldeados, los vecinos de la ciudad ensayan recorridos alternativos que están destinados a un parcial fracaso: el Camino Centenario, que une la Loma con la Ruta 3 desemboca justo en la curva del Chalet Huergo. La calle alternativa a ese tramo es angosta, de una mano y doble sentido, y pasa frente a una escuela, solo para angostarse y desembocar nuevamente al costado del Club Huergo sobre la Ruta 3, o zigzaguear por un histórico y añejo barrio comodorense de calles que deberían ser tranquilas.

Si el vecino tomó conocimento de esta demora en la zona sur de la ciudad, puede intentar un derrotero por el Camino Roque González, una arteria de doble mano, sinuosa y protagonista también de numerosos accidentes.

La realidad es que, mascullando insultos dentro de los vehículos, los comodorenses se preguntan cuáles serán las alternativas a este cuello de botella que se forma cuando, aunque sea por pocos minutos, la zona cercana a El Infiernillo se convierte realmente en un infierno para el tránsito.