Arrancan en 10.000 escuelas de todo el país que tuvieron los peores resultados en la prueba Aprender.

CAPITAL FEDERAL - El Ministerio de Educación de la Nación, en una resolución, propone cambiar el modelo y enseñar matemáticas de un modo diferente. Más lejos del pizarrón y más cerca de la vida de los chicos.

El Plan Nacional Aprender Matemática, que comenzará a correr el próximo año, busca innovar en la enseñanza. Por eso se van a enfocar en la formación de docentes para implementar estrategias metodológicas que les permitan trabajar de otra manera con los alumnos en algunas temáticas que suelen ser difíciles para ellos, como divisiones, fracciones, proporciones y ecuaciones.

De qué se trata

Se realizará una capacitación docente que ofrezca nuevas estrategias para la práctica de la enseñanza en nueve contenidos específicos, cuatro para primaria y cinco de secundaria, que resultaron ser los menos comprendidos por los alumnos.

Y a nivel secundario, funciones (representación algebraica y gráfica); resolución de ecuaciones, probabilidad y permutación, y proporcionalidad en geometría.

El plan empezará en diez mil escuelas de todo el país, mitad primarias y la otra mitad secundarias. Y a cargo de su implementación habrá 650 formadores: 350 para nivel primario y 300 para secundario. La idea es que cada uno de ellos, a su vez, forme a cuatro grupos de 35 docentes, alcanzando un total de 75 mil maestros.

"Cada formador -que hará el curso en horas de trabajo- tendrá seis encuentros con sus docentes, donde discutirán cómo enseñan las matemáticas y en dónde encuentran mayor dificultad", explicó Hugo Labate, director nacional de Diseño de los Aprendizajes.

Quizá el mayor desafío estará en el aula. ¿Cómo implementar esta metodología en un país que lleva 70 años enseñando matemática de otra manera? Ahí se abre otro interrogante, ya que por un tiempo los dos métodos coexistirán.  "Creemos que vamos a tardar cuatro años en llegar a las 46.000 escuelas que hay en todo país", calcula Labate.

¿Cuáles van a ser los cambios? Uno será dejar de lado los ejercicios automáticos. Y se van a plantear problemas reales, los cuales tendrán que ver con la economía cotidiana de los chicos. También, los alumnos formarán grupos para encontrar soluciones, ya que el objetivo es que aprendan "haciendo, equivocándose y experimentando".

Otra estrategia va ser dividir el contenido pedagógico, entre saberes necesarios y complementarios. Esto se hace porque mayormente los docente no llegan a dar toda la materia en un año escolar, y muchas veces se apuran y la dan mal, "con lo cual los chicos no aprenden", resaltó Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación.

Entre los especialistas en Educación hay algunas dudas. Si bien acompañan la reforma, sostienen que faltan cosas por hacer. "Habría que trabajar mucho más con los docentes y los resultados de las pruebas. Para saber qué no están entendiendo los alumnos", opina Gustavo Iaies, licenciado en Ciencias de la Educación. Y sobre la nueva metodología, advierte: "Hay que tener cuidado de que no se transforme en 'la metodología' de Estado".