En el marco del creciente conflicto en Medio Oriente entre Israel y Hamas, tomó mucha popularidad en todo el mundo la Cúpula de Hierro, un sistema antimisiles diseñado por la nación gobernada por Benjamín Netanyahu para contener los ataques lanzados desde la Franja de Gaza.

Puesto en funcionamiento en 2011, el sistema está diseñado para interceptar cohetes de corto alcance y fuego de artillería, y fue desarrollado por las empresas israelíes Rafael Advanced Defense Systems y Israel Aerospace Industries, con apoyo técnico y financiero de Estados Unidos.

A través de un sistema de radar y análisis, la Cúpula determina en segundos si un cohete en vuelos significará una amenaza para el territorio y, si detecta que el mismo caerá en una zona poblada, dispara un interceptor para contrarestar el ataque.

Los mismos son lanzados verticalmente desde una unidad móvil o desde un sitio de lanzamiento fijo, y busca detonar el cohete enemigo en vuelo tras una serie de alarmas de advertencia lanzadas por el gobierno para su población.

En base a las declaraciones recientes de funcionarios de defensa israelíes, el hardware tuvo cambios desde su primer uso, pero sí se efectuaron cambios en el software actualizando la capacidad operativa del sistema.

Respecto a su efectividad, los especialistas y funcionarios del Gobierno aseguran que es de más del 90%, mientras que algunos analistas de defensa cuestionan esas cifras argumentando que los grupos que suelen lanzar los ataques ya se han adaptado al sistema..