INGLATERRA -  La reapertura de los pubs era algo muy esperado por muchos ciudadanos británicos. Pero tras su habilitación, las redes sociales se llenaron de fotos y videos de clientes borrachos y de un par de peleas.

Estas actitudes, que suponen un riesgo de contagio para los trabajadores de los pubs, preocupa a los propietarios de los locales. Por eso, algunos adoptaron medidas drásticas para controlar a la clientela.

Es el caso de The Star Inn, en la localidad de St Just (no confundir con Sant Just), donde el propietario del establecimiento optó por instalar una valla electrificada para mantener a raya a los clientes, y evitar que estos se acerquen demasiado a los empleados que trabajan en la barra, según informó el diario La Vanguardia, de Barcelona. 

“La valla está ahí para mantener la distancia social. Antes de que la instalásemos, la gente no seguía las medidas de higiene y de seguridad y hacían lo que les daba la gana, pero ahora se lo toman más en serio. Es por el bien de todos”, explicó John McFadden, el dueño del pub, al medio Cornwall Live.

“Todo el mundo entra en mi bar e intentan que les sirva aquí en la barra, que está justo al lado de la puerta. Así que no sabía qué hacer para evitar que se amontonasen todos aquí. Somos una comunidad rural. Todo el mundo sabe lo que es una valla eléctrica. Mantiene a las ovejas alejadas, y ahora mantiene a las personas alejadas”, añade.

Según reseña Clarín, los pubs, restaurantes, cafeterías, hoteles y otros servicios relacionados con el turismo y el entretenimiento reabrieron el 4 de julio en Inglaterra y Gales por primera vez desde su cierre a mediados de marzo a causa de la pandemia de coronavirus​, pero deberán funcionar bajo estrictas medidas de sanitarias y de seguridad. El primer ministro Boris Johnson pidió a la población que sea responsable para evitar un repunte de los casos.

Los restaurantes reabrieron bajo una guía de 43 páginas que elaboró el gobierno británico, que incluye una serie de recomendaciones para que las empresas adopten medidas de seguridad a modo de prevención de nuevos contagios.

El regreso de la actividad se logró tras la flexibilización de las medidas de distanciamiento, que achicaron de dos a un metro el espacio requerido entre las personas, y habilitó a que cines, bares y restaurantes puedan reabrir. De todos modos, los pubs no podrán tener más de 30 clientes.

Fuente: Clarín