BRASIL (ADNSUR) -  La cantidad de muertes por coronavirus en San Pablo, Brasil, hizo colapsar el servicio de sepelios. Por día se realizan 300 entierros en promedio en la ciudad más poblada del país. 

La situación llevó a que no haya turnos disponibles para los entierros y que se deba habilitar un horario nocturno para llevar adelante los sepelios en el  principal Cementerio de la ciudad, Vila Formosa. 

Se adquirió equipos de iluminación y se instalaron ocho torres de energía para poder sumar trabajadores durante la madrugada. Sin embargo, esta situación insólita, de entierros nocturnos, se ha comenzado a replicar en otros cementerios locales. 

El alcalde de San Pablo, Bruno Covas, confirmó la contratación de 150 sepultureros para reforzar el cavado de fosas, dentro de un conjunto de medidas como la realización de un feriado largo que se extenderá hasta el 4 de abril, según publica Clarín.

El panorama no es alentador ya que se estiman aún un mayor incremento de casos de coronavirus de la cepa de Manaos en el país.