Un cocinero iraquí perdió la vida el pasado fin de semana luego de caer dentro de una olla gigante que contenía en su interior caldo hirviendo.

La víctima, destacan los primeros reportes,  sufrió quemaduras en el 70% de su cuerpo, y falleció tras varios días de agonía en los que la asistencia médica no pudo hacer nada para salvarlo.

Según trascendió el hombre trabajaba para un salón de bodas, y se encontraba realizando la preparación en vistas a un evento próximo a celebrarse en el país mediooriental.

El tamaño de los utensillos, claro está, se debía a la masividad del casamiento a celebrarse,  y a un intento por acelerar la producción de los alimentos que iban a ser necesarios.

Además, se explicó que tenía 25 años, y si bien de inmediato fue trasladado a un hospital local en donde estuvo internado durante cinco días, sus quemaduras eran tan graves que perdió la vida en el centro médico.

Cabe destacar que el hombre llevaba ocho años de experiencia y tenía dos empleos diferentes para alimentar a sus tres hijos.