COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Más de 90 clínicas de todo el país publicaron una solicitada en la que advierten el grave riesgo de no poder cubrir las prestaciones para pacientes de coronavirus ante el recrudecimiento de la pandemia, debido al no reconocimiento de mayores costos por parte de las financiadoras del sistema, entre las que se cuentan obras sociales nacionales, provinciales y especialmente empresas de medicina prepagas. Si no cambia esa situación, plantean, “será imposible evitar el inminente cierre de establecimientos de salud, cumplir con las obligaciones laborales y la grave coyuntura de no poder atender a los pacientes de riesgo ante la cada vez más cercana segunda ola de COVID 19”.


La asociación Salud Federal representa a una nómina de establecimientos de primer nivel en la Argentina, entre las que se cuentan firmas de referencia del sector privado sanitario en Chubut, como Clínica del Valle, Asociación Española, Emergencias Médicas y la Clínica San Miguel, de la ciudad de Trelew, además de otros establecimientos de Puerto Madryn y el valle.


Bajo el título “La salud en el interior del país en peligro, en un contexto no mejora”, la solicitada publicada en página 2 de diario Clarín, afirma que durante 2020, “los establecimientos privados de salud de la Argentina hemos hecho un enorme esfuerzo físico, profesional y económico para sobrellevar la atención de la salud ante la Pandemia COVID 19. Mantuvimos las puertas abiertas y toda nuestra capacidad prestacional estuvo a disposición de la comunidad, de manera coordinada con el sector público, a pesar de la brutal caída de nuestros recursos por la merma de atenciones, y el incremento desmesurado del costo sanitario que supera cualquier índice de medición”.


“No todos entendieron y acompañaron con la responsabilidad que la situación requería –añade el texto-. La mayoría de los financiadores de la salud: PAMI, obras sociales provinciales, nacionales, sindicales y empresas de medicina prepagas (en especial estas últimas) no han actuado con la solidaridad que el momento requería, ni han ajustado aranceles como habían prometido, lo que nos hubiera permitido seguir cumpliendo nuestro rol esencial en plena pandemia. Los aportes estatales ayudaron a sobrellevar el año 2020, pero hoy esa ayuda resulta insuficiente. Luego de desaparecer los ATP en diciembre, su reemplazo (REPRO) no alcanza a cubrir los costos prestacionales, sumado a que solicitan más requisitos para ingresar, con lo que varias empresas de salud han quedado afuera del beneficio”.

“Muchos no podrán atender a pacientes de COVID19”       

En este marco, añaden: “Lo cierto es que la atención del coronavirus no solo es deficitaria, sino que se torna gravísima en un escenario que no actualiza valores desde el 2019, por lo que muchos establecimientos médicos no podrán volver a destinar espacios exclusivos para pacientes COVID y volver a suspender cirugías programadas”.


“La inminencia de la segunda ola de COVID 19 nos encuentra con muchas instituciones de salud atravesando una delicada situación económica y financiera, que está en condiciones de afectar los servicios médicos y asistenciales”.


“El trabajo prestacional desplegado ha sido arduo y la comunidad nos aplaudió cuando nos necesitó; ahora, de no mediar una modificación en el financiamiento o un incremento en los aranceles compensatorios que recomponga la situación, será imposible evitar el inminente cierre de establecimientos de salud, cumplir con las obligaciones laborales y la grave coyuntura de no poder atender a los pacientes de riesgo ante la cada vez más cercana segunda ola de COVID 19”.