BUENOS AIRES - En medio de la cuarentena obligatoria decretada en gran parte del mundo por el coronavirus, una serie de sonidos tipo trompetas o zumbidos provenientes del cielo comenzó a llamar la atención. Y se trató nada menos que de un fenómeno atmosférico conocido "cielomoto".

Los terremotos ya de por sí sorprenden a todos aquellos que están en la zona de influencia, pero aquellos que llegan desde el cielo con fuertes estruendos y hasta pueden causar temblores, logran causar una sensación capaz de ir del asombro al pánico.

"Cielomotos", "Brontidi", "Skyquakes", "Ruidos Moodus" o "Armas Séneca" son algunos de los nombres elegidos para bautizar a estos terremotos del cielo. Así como abundan muchas formas para designarlos, hay tantas explicaciones posibles aunque ninguna científicamente aceptada del todo.

Cielomoto: por qué escuchamos los temblores en el cielo con más frecuencia

La explicación científica que concentra más apoyo, incluso por expertos de la NASA​, tiene que ver con el choque de masas en la atmósfera. El aire, al estar formado por una mezcla de gases que se calientan y cuyas partículas se dilatan, aumenta su volumen, y desplaza hacia afuera a los demás gases.

Como el aumento de temperatura es tan grande en tan poco tiempo, el movimiento del aire resulta extremadamente violento, generando una onda de choque. Lo que en definitiva provoca esos llamativos sonidos provenientes del cielo

Los cielomotos se pueden formar en cualquier parte del mundo, pero América del Sur, Australia y Estados Unidos han sido los últimos en poder vivirlos. Al tratarse de regiones costeras, comienza a sumar puntos otra explicación del cambio atmosférico, y que tiene más que ver con el choque de las olas contra los acantilados.

¿Qué argumenta esta versión? "El ruido que genera se puede deber al metano que liberan unos cristales del fondo del océano. Con la combustión, este es un gas que podría producir un gran estruendo", sentencia el portal Meteorología en la Red.

Además surgen otras teorías del origen, que incluso podrían pensarse como disparatadas, como aviones supersónicos que rompen la barrera del sonido o el estallido de un meteorito en la atmósfera.

Ambas, sin embargo, han sido desestimadas sistemáticamente por los expertos. Por un lado, niegan que el sonido de los cielomotos sea parecido al de los mencionados aviones. Y por el otro, cuando los meteoritos procedentes del espacio exterior ingresan en la atmósfera dejan un destello de luz brillante. Los cielomotos no desprenden ningún tipo de luz.

Por otro lado, resulta sumamente complicado hablar de una frecuencia determinada a la hora de ciertos fenómenos que analiza la meteorología. Pero lo cierto es que hay registros de cielomotos desde principios del siglo XIX, según explica la BBC.