RAWSON (ADNSUR) - Esta mañana en Casa de Gobierno, el gobernador Mariano Arcioni junto al ministro de Economía, Oscar Antonena, realizaron una conferencia de prensa en la que detallaron los puntos centrales del acuerdo cerrado con los acreedores para reestructurar los pagos pendientes por el Bocade, el bono firmado por la administración Das Neves en 2016 cuyos pagos están garantizados con regalías hidrocarburíferas y que se había tornado casi impagable en los últimos tiempos, asfixiando las cuentas provinciales.

Basándose en los datos oficiales realizados en la presentación, ADNSUR te cuenta los puntos centrales: los nuevos plazos, el nuevo interés, el alivio en la amortización, y las consecuencias que esto puede tener en las cuentas chubutenses, que podrían generar mayor disponibilidad de fondos para comenzar a saldar la deuda salarial con los empleados públicos.

El primer dato es que ayer se alcanzó un acuerdo para la reestructuración del BOCADE al lograrse un apoyo de 90.02 % de los acreedores a la propuesta de reestructuración, luego de un proceso de negociación con un grupo de acreedores agrupados en un comité Ad-hoc y que agrupaba a 4 fondos de inversión que representaban aproximadamente el 50 % de los bonos.

 

Ese primer proceso llevó aproximadamente 10 semanas y 11 interacciones con propuestas y contrapropuestas, y el 14 de noviembre de 2020 se arribó a un principio de acuerdo con el Grupo de Acreedores (Contrarian, F. Templeton, Oaktree y VR Capital), y luego de ciertos cambios adicionales a la propuesta se lanzó al mercado la Solicitud de Consentimientos el 4 de diciembre de 2020.

Los puntos centrales son: 1) la extensión de la vida del BOCADE hasta 2030 (se agregan 4 años); 2) disminución de la tasa de cupón a 7,24 % para el primer año, mientras que para el resto se mantiene la tasa de cupón original del BOCADE (7,75 %); 3) la extensión del cronograma de amortizaciones, que según se informó, disminuye el 60 % de las amortizaciones de los próximos tres años.

De acuerdo al informe oficial, el resultado que se logra es un ahorro de U$S 169 millones (unos AR$ 14.000 millones que a valores actuales equivalen a tres masas salariales) en los primeros tres años (2021, 2022 y 2023).

Además se aclaró que al extenderse la vida del bono por 4 años y extenderse la curva de amortizaciones, se pagan intereses adicionales por el capital residual en estos 4 años. Esto equivale a financiar hasta el año 2030 los U$S 169 millones de alivio inicial, más los AR$ 2.485 millones de liberación de fondos a la menos que la tasa de cupón original (7,75% con una disminución a 7,24 en el primer año), cuando la tasa de salida se estima en 13,76%.

ALIVIO

Según informaron hoy Arcioni y Antonena, el ahorro financiero hasta el 2023 provee un alivio a la Provincia que permitirá encarar el proceso planteado por el gobierno de estabilización de las cuentas fiscales provinciales.

La Provincia tiene proyectado llegar a un superávit primario (es decir, antes del pago de intereses de la deuda) de 55 millones de dólares en el año 2023. Con la reestructuración del BOCADE, la Provincia se ahorra 169 millones de dólares en pagos de amortizaciones e intereses hasta el año 2023, lo que ayudará a acompañar el esfuerzo fiscal proyectado.

Según el gobierno, “esta reestructuración y la adecuación de las cuentas fiscales llevan a una reducción del déficit fiscal en los próximos años y a abandonar un sendero creciente de deuda provincial, cumpliendo así con los lineamientos del Gobierno Nacional y, por lo tanto, con el artículo 2º de la Ley II Nº 255”.

COMPARACION CON OTRAS PROVINCIAS

En el informe presentado por Antonena, se indicó que 4 provincias con alta producción de hidrocarburos han emitido deuda en bonos garantizados con regalías hidrocarburíferas. Chubut es la segunda provincia en stock de bonos emitidos en moneda extranjera y la que ha usado este tipo de garantías para todos sus bonos en dichas monedas.

Este tipo de estructuras con garantías hidrocarburíferas son “muy robustas” desde el punto de vista crediticio, lo que quedó demostrado en que –hasta la fecha- sólo Neuquén y Chubut han renegociado sus bonos garantizados en condiciones relativamente similares.

Este sistema que tiene garantías aseguradas, hace que los acreedores tengan muy pocos incentivos para otorgar una mejora en sus términos y condiciones, convirtiendo a este tipo de bonos prácticamente “indefaulteables”.

Por ende, la existencia de garantía de regalías hace que un proceso de renegociación sea más complicado para el deudor que en el caso en que no existieran. No obstante, la estructura de garantías permitió acceder al mercado de capitales en situaciones en que no hubiese sido posible hacerlo de otro modo.

Finalmente, hoy se explicó que “no existen precedentes en la jurisprudencia local en los que un pago bajo un fideicomiso con regalías petroleras haya sido cuestionado”. De acuerdo a este informe, las consecuencias negativas de hacerlo son varias: 1) La aceleración de los pagos del bono que, además de poner en situación de “Default” a la Provincia, capturaría todas las regalías que pasan por la estructura hasta resarcir los derechos de los bonistas, incluido el exceso de regalías que pasan por la estructura; 2) La Provincia podría ser responsable del pago de costas; 3) Se generaría un perjuicio reputacional para la Provincia en el mercado de capitales, comprometiendo seriamente su capacidad de acceder a financiamiento en el futuro.