El VIH en la década del 80, cuando apareció, tuvo efectos similares en la sociedad a lo que sucedió con el Covid - 19, donde se vio lo peor de la gente. Ejemplos sobran, sino basta pensar en la golpiza que recibió un enfermero de Neuquén que se contagió de coronavirus y terminó muriendo en la depresión, o sin ir más lejos, las amenazas que recibió el primer caso de Comodoro Rivadavia, algo que rozó la barbarie.

Cuando el SIDA apareció también hubo persecución, estigmatización y protocolos médicos. Por suerte, hoy en el Siglo XXI, todo es distinto, aunque aún queda mucho por hacer respecto a la mirada que hay sobre el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual. 

Lo cierto es que el virus está lejos de ser la enfermedad rosa que se pregonó durante muchos años. Como indican los especialistas cualquier persona, de cualquier edad, etnia, religión, orientación sexual o actividad sexual puede contraer el virus, incluso aquellos que utilizan protección en forma adecuada.

Chubut: los jóvenes triplican el contagio de sífilis en comparación con los adultos y crecen los casos con HIV positivo

El último 6 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Sexo Oral, y en ADNSUR decidimos hablar de VIH y Sífilis, estas dos enfermedades invisibles que están en la sociedad y que aumentan en cantidad de casos cada año, tanto en Argentina como en Chubut, y que afectan a personas de todas las edades, pero principales a jóvenes de entre 14 y 24 años.

El pediatra Sebastián Restuccia, encabeza por estos días el Programa Provincial de VIH del Ministerio de Salud de Chubut. La última semana él estuvo en la ciudad, en el marco de una capacitación para la implementación del test rápido de detección de VIH en tres Centros de Atención Primaria de la Salud, y en ese marco dialogó con ADNSUR y contó que pasa actualmente con este tipo de enfermedades.

Al respecto, confirmó que “los casos están en aumento" y que la mayor incidencia se da en jóvenes, algo que preocupa. 

"Todavía no podemos controlar la infección, pero es algo a nivel mundial. El VIH es una epidemia que está presente desde inicio de los años 80 y de la cual no hemos podido salir. La Organización Mundial de la Salud va poniendo estrategias de eliminación de la transmisión del virus de VIH o de la transmisión materno - infantil pero con los años se van prolongando porque nunca podemos llegar a cumplirla. Ahora, por ejemplo, estamos dentro del plan para la eliminación o la erradicación de las tasas de incidencia y de casos nuevos de VIH, y pasamos directamente al 2030 para poder cumplirla, entonces eso significa que todavía no podemos controlarlo. Con la sífilis, pasa algo similar, concretamente año a año se nota un aumento en la tasa de nuevos casos, sobre todo en la población más joven. Por ejemplo, en Chubut estamos en una tasa en la población general de 14 o 17 casos cada 100 mil habitantes, y en la tasa del grupo etario de 14 a 24 años estamos en 50 cada 100 mil habitantes".

Según Restuccia, en Sífilis, lo que sucede a diferencia con el VIH "es que es una enfermedad que se suele ver en pacientes más jóvenes y que suele detectarse en etapas temprana de la enfermedad, a diferencia de lo que sucede con las personas de más de 40 años, que el diagnóstico es mucho más tardío, en base a signos asociados a la enfermedad y que no acceden en forma oportuna por miedo, vergüenza o por lo que puede significar un diagnóstico positivo”, aclaró.

En ese sentido, el especialista cuenta que hay dos franjas etarias bien marcadas en la población joven: "Una que está entre los 18 y 24 años como más frecuente y otro cerca de los 40". 

"Esos son los grupos donde suele haber mayor cantidad de casos y donde se invierte el momento del diagnóstico. En el grupo de los más jóvenes el diagnóstico suele ser más temprano y en el grupo de los más grandes más tardío, y esto no tiene que ver con el nivel educativo, porque vos cuando mirás te encontrás con que los mayores tienen un buen nivel socioeducativo, y sin embargo, acceden a forma más tardía".

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Lo cierto es que los números, más allá de las edades, son contundentes. En la actualidad, según el último reporte de VIH en la provincia del Chubut, hay un total de 1130 personas en tratamiento, de las cuales el 58.2% son de atención exclusiva en el subsector público. Mientras que el 41.8% restante cuenta con cobertura de salud del subsector público. 

En este sentido, vale mencionar que Comodoro Rivadavia y Trelew son las ciudades que mayor cantidad de casos registraron en los últimos cuatro años con 102 y 115, respectivamente.

¿Pero qué es lo que produce que haya tanta diferencia de acceso al diagnostico entre dos franjas etarias? 

Para Restuccia, el principal problema es la estigmatización y los mandatos sociales que aún están presentes en el Siglo XXI; muchas veces relacionados a una vieja concepción sobre las infecciones, su vínculo con las drogas y la sexualidad. Sin embargo, él aclara que hoy todo es distinto.

El VIH es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona independientemente se su orientación sexual, su actividad sexual, pero también de la edad, porque parece que la sexualidad en las personas mayores de 60 años o 70 no tiene relaciones o no tiene placer, y son personas asexuadas, lo mismo con las personas con discapacidad, que no gozan de derechos de disfrutar de una vida sexual. Antes se la definía como la epidemia rosa y se vinculaba a las relaciones homosexuales, y queda como un estigma que la infección tiene que ver con ese tipo de poblaciones, pero a la vista está que independiente de lo que haga la persona en la cama puede estar en riesgo de exposición al virus. Por eso, deberíamos orientar las estrategias de prevención para cada una de estas cuestiones que venimos hablando, porque no puede ser que muchas veces las personas mayores tomen contacto con el sistema de salud, porque van a tomarse la presión o van al ginecólogo o al odontólogo, y nadie le ofreció hacerse el test de VIH para que tenga la oportunidad de conocer su estado serológico". 

El especialista asegura que este es uno de los principales problemas que hoy enfrenta el VIH, la estigmatización y discriminación, y lo ejemplifica de una forma clara y contundente. "Vos imaginate que cualquiera que pueda ir a un laboratorio a pedir un análisis de VIH se cree que se acerca es porque es puto, porque es una trola o es promiscuo. Sin embargo, puede ser que sea una persona que usa correctamente el preservativo y tuvo simplemente un accidente, o que mantiene sus relaciones sexuales seguras y quiere acceder al diagnostico porque tiene dudas o en caso de haber sucedido algo acceder al tratamiento".

"Entonces pasa, incluso en el sistema de salud, el sistema educativo o donde hay grupos de personas, porque se cree que porque una persona tiene VIH hay que cuidarse más, pero la realidad es que si la persona cumple su tratamiento y tiene una carga viral indetectable, no transmite el virus. Entonces ¿Cuál es la diferencia entre una persona que sabemos que es VIH, que es indetectable y no transmite, a una persona que no sabe, o ni siquiera sabe ella lo que tiene y puede tener una carga viral altísima. ¿Cuál es la diferencia de cuidado?, ¿Con la que sé que tiene me voy a poner doble guante?, y con la que sé que tiene me voy a poner un solo guante. Ahí te das cuenta el estigma y la discriminación que hay en relación a la infección", dice con certeza.

El pediatra Sebastián Restuccia, encabeza por estos días el Programa Provincial de VIH del Ministerio de Salud de Chubut.
El pediatra Sebastián Restuccia, encabeza por estos días el Programa Provincial de VIH del Ministerio de Salud de Chubut.

Como dice Restuccia, hoy el HIV cambió, tanto que una persona que está bajo tratamiento puede no transmitir el virus por la vía sexual. "Hoy por hoy se sabe que una persona que vive con VIH, que es adherente al tratamiento y que logra tener una carga viral indetectable, que quiere decir que el virus está suprimido, es una persona que no transmite el virus por lo menos por la vía sexual. Entonces no podemos hablar de cura, pero podemos hablar de esta indetección que lo hace intransmisible a través un tratamiento crónico y una carga viral que se solicita dos veces al año para hacer el seguimiento".

En ese sentido, el especialista admite que es importante aumentar la cantidad de diagnósticos tempranos, tal como se intenta a través de la Cascada de detección, una de las metas que impuso la Organización Mundial de la Salud.

"Esto quiere decir 95-95-95, que quiere decir que el 95% de las personas que viven con VIH conozcan su diagnóstico, porque hoy por hoy en Argentina y en la provincia entre el 84% y 86% viven con VIH sin conocer su diagnóstico y nos queda un 24% que no lo conoce. Entonces se busca que el 95% lo conozca, el 95% de esas personas accedan a un tratamiento, y el 95% alcancen una carga indetectable".

En 2020 se reportaron 7 fallecidos de los cuales uno de ellos se encuentra asociado a COVID19. Los seis restantes asociados a diagnóstico tardío.

Para esto es necesario que la comunidad sepa que cualquier persona puede conocer su estado serológico a través de un análisis que se puede realizar en cualquier Hospital Público.

Para hacer más fácil el acceso, el Ministerio de Salud de Nación hace tiempo viene trabajando en la descentralización de los testeos. Chubut adhirió a esta iniciativa, y hace tiempo en el Centro de Atención Primaria de la Salud de Standard Norte se puede acceder al test rápido, que consiste en un pinchazo en el dedo para la extracción de sangre que permita conocer el resultado en 15 minutos.

Por supuesto, la prueba es confidencial y voluntaria. Por esa razón, la persona que accede a la consulta puede solo saber de qué se trata y luego decidir si hacerla o no. Esta iniciativa, próximamente, también llegará al CAPS del San Cayetano y el Centro de Atención para Adolescentes (CESIA).

Pero esto no es todo. Para seguir avanzando en la detección temprana de casos, también se busca contar con el apoyo del privado, confirmó Restuccia. "Es lo que se está trabajando, para que esto se lleve a cabo en el privado también, que cualquier persona con obra social o prepaga pueda acceder sin las prescripción médica a realizarse la prueba, porque muchas veces es complicado. Imagínate ir al laboratorio de un hospital de un pueblo, donde trabajan la tía, la madre, la prima, con todo lo que eso conlleva, entonces estamos trabajando en los CAPS y con instituciones civiles en aquellos lugares donde sabemos que pueden pasar estas cosas".

Lo cierto, como confirma el especialista, es que "hoy el 80% de las personas que viven con VIH están bajo tratamiento". Se trata de una medicación que se toma todos los días, "una asociación de medicamentos que muchas veces pueden ser varias pastillas" que cada vez tienen menos efectos adversos y están más simplificados.

Pero más allá de la medicación y los diagnósticos, para combatir las infecciones es necesario combatir la estigmatización y la discriminación, tal como dice Restuccia. "Hoy por hoy hay que repensar el VIH que excede a lo que la persona haga con su vida, va más allá de la identidad sexual, la etnia, la edad, la orientación sexual que se tenga. Es una pandemia que entre todos vamos a eliminar, pero hay que terminar con el estigma y la discriminación para que esto pase. El uso del preservativo también sigue siendo la medida más eficaz de prevención, pero no la única, y es necesario saber que siempre va a ser mejor conocer el estado serológico de uno mismo para poder acceder en forma temprana al diagnóstico y el tratamiento", sentencia el médico, sobre este virus que tiene determinadas enfermedades marcadoras como pueden ser tuberculosis, neumonía a repetición, infecciones frecuentes en la piel, manchas en la piel, hongos en la boca, sangrados o inflamación de las encías, lo que evidencia que esta activo. 

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