BUENOS AIRES - Esta semana y en medio de intensas negociaciones, el Gobierno anunciaría el primer acuerdo de congelamiento de precios con el rubro electrónica de consumo. Aunque faltan detalles por definir, la idea es mantener planchado el costo de celulares, televisores, laptops y aires hasta octubre, con un esquema de ajustes trimestrales acotado, en principio por 6 meses. Un paquete que contempla, además, la venta de 3 modelos productos muy baratos que se ofrecerían a través de Correo Compras (un "Mercado Libre" estatal) y el Banco Nación.

El acuerdo es parte de la batería de controles que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Productivo, que conduce Matías Kulfas, para contrarrestar la inflación. En marzo, el costo de vida saltó 4,8%, el índice más alto desde septiembre de 2019 y muy por arriba de las previsiones oficiales. Para evitar una nueva escalada, se negocian topes máximos en insumos para producir y artículos terminados, en acuerdos con diferentes sectores: la tarea se la reparten la secretaria de Comercio, Paula Español y el secretario de Industria, Ariel Schale.

Justamente, por pedido de Schale, la Afarte (la cámara que agrupa a los fabricantes fueguinos de electrónica) propuso mantener los precios vigentes hasta fin de mayo, para luego actualizarlos en función de la inflación oficial y la evolución del dólar. "La industria trabaja hoy con márgenes exiguos y es un esfuerzo muy grande", subrayó a Clarín una fuente del sector. En Tierra del Fuego se ensamblan celulares, TV y aires, 3 de las 4 categorías que el Gobierno pretende congelar. Las PC se importan directamente y las principales marcas (Lenovo, HP y Dell) discuten por otras vías.

Celulares, televisores, aires y laptops a precios "congelados"

En un inicio, Schale tratará de acordar con la Afarte y la Cadieel (que agrupa a proveedores de insumos eléctricos y luminarias) para luego avanzar con las cadenas comerciales, todo con el objetivo de controlar la suba de precios, por lo menos hasta octubre, muy cerquita de las elecciones. El pacto con las tecnológicas, implícitamente, oficiará como una guía para un amplio abanico de bienes, que van desde los más básicos (alimentos, limpieza y tocador) hasta insumos industriales como acero, aluminio y plásticos. La novedad es la exigencia para que cada marca ofrezca al menos un modelo de celular, televisor y laptop a precios muy accesibles.

Las negociaciones con cámaras avanzan contra reloj y tienen múltiples aristas. De hecho, la propuesta de la AFARTE se formalizó luego de "arduas y trabajosas discusiones internas entre los integrantes", coinciden las fuentes. Al final, logró prevalecer la postura de convalidar el pedido de que las empresas contribuyan con el esfuerzo de controlar la suba de precios. "El Gobierno interpreta que en 2020 la tecnología hizo buenos márgenes y nos piden que este año ganen menos o no ganen tanto", explico un alto ejecutivo. Igual, quedan dudas por despejar, como por ejemplo el plazo del acuerdo. Para el Gobierno, es hasta octubre pero "prorrogable".

En principio, cerca de Kulfas aseguran que los electrodomésticos (lavarropas, cocinas y heladeras) no integrarán este primer acuerdo formal. "Quedan para una etapa posterior, lo mismo que las cadenas comerciales especializadas", aclaró una fuente oficial. Del mismo modo, tampoco está claro la modalidad de las revisiones periódicas. "Puede ser por inflación, por dólar, todavía no se definió, pero puede ser un combo entre ambas variables", deslizan desde la oficina de Schale.

Inicialmente, el Gobierno apunta a las 4 categorías de productos más demandadas, especialmente las PC, que afronta una demanda inusitada a nivel global desde el inicio de la pandemia. Las marcas del sector advierten la dificultad de garantizar los precios, "ya que las notebooks aumentan porque los componentes suben por la escasez mundial y no sólo por el tipo de cambio en la Argentina", argumentan.

A pesar de todo, en todo el sector reconocen que a pesar de la pulseada por los precios, no tienen mayores inconvenientes con los permisos para importar insumos y acceder a los dólares para cancelar compras en el exterior.

Por último, fabricantes e importadores destacan que las cadenas comerciales inciden en gran medida en el valor final de los productos. "Tierra del Fuego representa el 60% del precio total y el retail conforma el resto", señalan algunos. Otros lo relativizan: "No es algo lineal, los porcentajes varían según la estacionalidad de cada categoría, la oferta y el nivel de demanda".