A más de 14 años de la desaparición de Madeleina McCann, una joven británica que vacacionaba junto a sus padres en Algarve, Portugal, en las últimas horas se conocieron perturbadores secretos del principal sospechoso del caso.

Christian Brueckner, quien actualmente se encuentra detenido por otros casos llevados a cabo en el país luso, tiene un amplio prontuario de delitos cometidos en la zona entre 1995 y 2007, la zona donde fue vista por última vez "Maddie".

Jon Clarke, un periodista que dedicó los últimos años a la investigación de la causa, publicó recientemente su libro “My Search for Madeleine”, donde da detalles desconocidos sobre Brueckner.

Según cuenta, el sospechoso tuvo una infancia dura, donde los gritos y castigos a golpes eran comunes, atravesada principalmente en un orfanato.

Mientras que Bridgette, su madre, era “brutalmente dominante” y buscaba una “disciplina estricta” para él y su hermano, su padre Fritz acostumbraba a “azotarles adecuadamente en el trasero desnudo gritando: ‘¡Si lloras, habrá más!’”, cuenta Clarke.

Además, el autor asegura que vecinos de la zona donde residían sus padres adoptivos contaron que Brueckner había sido "solo adoptado por el dinero que recibía la familia por parte del estado alemán", y que las muestras de cariño no fueron parte de su vida infantil.