El Indice de Precios al Consumidor difundido esta semana por el INDEC reflejó un incremento anual acumulado, entre mayo de 2020 y el mismo mes de este año, de un 48 por ciento. Sin embargo, muchos productos, particularmente de la canasta básica de alimentos, superan ampliamente ese promedio. Entre ellos, la carne, las papas y el arroz, además de los combustibles.

Si bien el Indice de Precios subió menos en mayo que en los meses previos, con un 3,3 por ciento registrado a nivel país y un 3,5 por ciento en la Patagonia, esos mínimos porcentajes resultan más altos e impactantes en determinados productos esenciales para la vida diaria. 

En el gobierno nacional confían en que los próximos meses haya indicadores que sigan bajando, pero la proyección para este año ya ubica la inflación otra vez por encima del 40 por ciento. La medición de mayo fue la más baja en lo que va de este año, mientras que el peor registro fue en marzo, con un 4,8 por ciento, seguido por abril, con el 4,1 por ciento.

Ni un paquete de arroz, mucho menos el asadito…

En la canasta de alimentos hay precios que treparon por encima del promedio anual, durante los últimos 12 meses. El precio del kilo de arroz, por ejemplo, que el INDEC mide en la región patagónica, ha tenido una fuerte suba. Al compararse la evolución de precios en el último año, el incremento es del 58 por ciento, mientras que en dos años acumula un 130 por ciento.

Así por ejemplo, el paquete de un kilogramo de arroz común pasó valer 53,94 pesos en mayo de 2019, a 78,29 en mayo de 2020 y trepó a 123,89 pesos en mayo de este año. 

La carne picada común creció aún más, en el orden del 76 por ciento, según los registros del INDEC para la Patagonia. El precio fue ponderado en 484,41 pesos en mayo último, frente a los 275,30 de un año atrás. Y contra mayo de 2019, cuando valía 197,06 pesos, el aumento acumulado es del 146 por ciento. 

El kilo de asado tuvo una suba impresionante. En un año aumentó al doble de su valor, al pasar de 331,62 pesos en mayo de 2020 a 664,77 pesos en mayo de este año. Y al compararse contra igual mes de 2019, cuando costaba 220,78 pesos, la suba en dos años es del 201 por ciento.

El kilo de asado, en un año aumentó al doble de su valor, al pasar de 331,62 pesos en mayo de 2020 a 664,77 pesos en mayo de este año.
El kilo de asado, en un año aumentó al doble de su valor, al pasar de 331,62 pesos en mayo de 2020 a 664,77 pesos en mayo de este año.

En este caso los precios son tomados en Gran Buenos Aires, por lo que las referencias podrán resultar más bajas que las que se encuentran en mostradores y góndolas comodorenses. Sin embargo, los porcentajes de suba son muy similares a aquellos.

 Huevos y lavandina, con subas más piadosas

Otro producto que tuvo una fuerte suba es la papa, que pasó de 47,08 pesos a 72,92 pesos, lo que significa un incremento del 70 por ciento en el último año. Contra mayo de 2019, el aumento es nada menos que del 141 por ciento.
El pan tuvo una evolución algo inferior al crecimiento de precios anual. Con 165,54 pesos por kilo, según registró el INDEC para la Patagonia, la suba es de un 41,7 por ciento frente al año pasado y de un 108 por ciento contra mayo de 2019.  

La docena de huevos, por otra parte, subió un 27 por ciento, ubicándose en 162,25 pesos. Entre los productos de limpieza, la lavandina tuvo una evolución menos excluyente, al incrementarse sólo un 16 por ciento en el último año, al pasar desde 49,46 pesos hasta 57,41 pesos. 

Las prendas de vestir y calzado continuaron mostrando una fuerte evolución, con un 5,6 por ciento de aumento en el mes de mayo, mientras que en el último año acumulan una suba del 71 por ciento. 

Combustibles: entre 53 y 70 por ciento de aumentos

El capítulo de los combustibles también encierra sus propios records, muy por encima de lo que refleja la “inflación oficial”. El litro de nafta súper se ha incrementado un 53 por ciento en el último año, al pasar de 48,81 pesos hasta los actuales 75 pesos por litro.

El litro de nafta súper se ha incrementado un 53 por ciento en el último año, al pasar de 48,81 pesos hasta los actuales 75 pesos por litro.
El litro de nafta súper se ha incrementado un 53 por ciento en el último año, al pasar de 48,81 pesos hasta los actuales 75 pesos por litro.

La nafta de mayor octanaje subió casi un 62 por ciento, al ubicarse hoy en 94,60 pesos, mintras que el diesel grado 3 subió un 68 por ciento, en la comparación mayo de este año contra igual mes del año pasado. El gasoil grado 2, finalmente, acumula una suba del 62 por ciento.

En todos los casos, los combustibles superaron también el IPC acumulado anual, calculado en un 48 por ciento por el INDEC. 

El problema de los combustibles es que por las subas del precio del petróleo en el mercado internacional, podrían afrontar nuevas presiones para un incremento de precios. En ese marco, las operadoras y el gobierno nacional continúan discutiendo por un posible tope  a los precios del crudo para el mercado interno, a fin de evitar las tensiones sobre los surtidores que podría implicar la cotización internacional, que sigue por encima de 70 dólares por barril. 


Ingresos y pobreza: 74.000 pesos la canasta comodorense

En la última medición del INDEC se determinó también el valor de la canasta básica total, que define el nivel de ingresos que necesita una familia para no quedar bajo la línea de pobreza. Ese valor fue establecido en el promedio de costo de vida para el país en un valor de 64.445 pesos. Sin embargo, para adecuar ese valor a los indicadores más cercanos a Comodoro Rivadavia, la medición que realiza el Observatorio de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la Patagonia lleva ese cálculo un 15 por ciento hacia arriba, para la región. De este modo la canasta básica total de la urbe petrolera se ubicaría hoy en torno a los 73.600 pesos, sin contar los gastos de alquiler de vivienda. 

Por otra parte, la canasta básica alimentaria, que permite establecer el nivel de ingreso en hogares para no quedar en situación de indigencia, fue calculado por el INDEC en 27.423 pesos. Al aplicar el diferencial estimado para esta ciudad por los investigadores del equipo que conduce el contador César Herrera, el valor se elevaría a unos 31.536 pesos mensuales.