COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El Observatorio de Economía dirigido por el contador César Herrera presentó este viernes una nueva medición de canasta alimentaria y canasta básica total para Comodoro Rivadavia, con una innovación metodológica adaptada a los mismos criterios que utiliza Indec. Con el método del organismo nacional, una familia de 4 integrantes necesitó durante mayo en Comodoro Rivadavia 50.000 pesos para no ser pobre; con el sistema anterior, que releva productos y alimentos de mayor calidad, ese monto se eleva a 65.000 pesos por mes.

La nueva medición es el resultado del trabajo conjunto entre el Observatorio, que pertenece al ámbito de la Facultad de Ciencias Naturales y el Departamento de de Ingeniería Electrónica, de la Facultad de Ingeniería, representado por el ingeniero Daniel Berns.

“Esta es la primera canasta que surge del trabajo conjunto de las dos facultades –destacó César Herrera- y nos permite contar con información superlativa, con uso y programación de inteligencia artificial básica. Nos permite relevar 36 bocas de supermercados de Chubut, con 180.000 artículos y 18.000 precios, además de 41 bocas en zona norte de Santa Cruz”.

Desde 2009, el Observatorio realizaba mediciones propias, en una primera etapa con relevamiento de precios por parte de alumnos de la Facultad y luego con integrantes de la ATECH, por lo que en esta nueva etapa se suman las técnicas de otro ámbito académico de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

En esta oportunidad, se centró la tarea en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, realizando dos mediciones diferentes: una con la técnica propia de INDEC. En la última semana, el organismo nacional dio a conocer sus mediciones. Según ese trabajo, una familia de 4 integrantes necesitó en mayo 17.876 pesos para no ser indigente (precios de alimentos exclusivamente) y 43.080 para no ser pobre (alimentos más servicios básicos).

27.000 pesos sólo para alimentar a 4 personas

El Observatorio, a partir de las nuevas herramientas tecnológicas, aplicó la misma técnica del INDEC relevando precios locales, llegando a montos superiores a los valores nacionales. Solamente para alimentación, una familia local de 4 integrantes necesitó un monto de 20.605,93 pesos, pero aplicando la canasta del Observatorio (más cantidad de alimentos, además de mayor calidad nutritiva), la suma asciende a 27.213,85 pesos. Sin esa cifra de referencia, una familia de dos adultos y dos niños queda por debajo de la línea de indigencia.

“Es un monto alto, solamente para comer –evaluó Herrera-. Si bien el promedio salarial en nuestra zona es de 50.000 pesos con cargas sociales, hay muchos sectores que apenas llegan a los 30.000 pesos, por lo que sólo estarían pudiendo comer”.

Para la línea de pobreza, el Observatorio llegó a un monto levemente más elevado que el INDEC, con un monto de 49.960 pesos, en la canasta básica total, que incluye alimentos y servicios.

15.000 pesos de diferencia

Sin embargo, el equipo que dirige César Herrera mantuvo la composición de canasta que viene midiendo desde el año 2009, que es una variante de mayor cantidad y calidad de componentes, tanto en alimentos como en otros rubros de composición del gasto. “Por ejemplo, la posibilidad de ir al cine o salir una vez al mes, aunque ahora es algo que no se puede hacer por la pandemia”, explicó el académico. Con esa integración, la canasta local asciende a 65.585,39 pesos. “Esos 15.000 pesos hacen la diferencia entre no ser pobre y la posibilidad de vivir en condiciones medianamente dignas, más allá de la supervivencia”, graficó, para explicar las distintas modalidades, aunque metodológicamente ambos valores tengan validez.

Cambios de productos en la canasta del INDEC

Otra conclusión que arrojó el trabajo es que, al poder contar con la base metodológica del INDEC, se pudo observar que hay cambios marcados en el tipo de productos que son medidos. Por ejemplo, en el rubro carnes, el organismo nacional pasó de medir el bife de chorizo (que oscila los 500 pesos por kilogramo) a incluir cortes de hígado, con precios de 120 pesos por kilo.

“Puede ser una forma de evitar que más gente quede por debajo de la línea de pobreza –aceptó Herrera, ante la consulta de si la variación de productos puede alterar los resultados del índice de inflación-. Esto da para un trabajo académico y práctico, puede ser que el cambio de metodología tenga que ver con no informar que somos tan pobres”.

La canasta básica total es un elemento utilizado en distintos ámbitos, entre ellos la justicia de familia, para el establecimiento de cuotas alimentarias; y los sindicatos y cámaras empresarias, para la negociación de acuerdos salariales.