Enzo Fernández vive al otro lado del Lago Traful, en la provincia de Neuquén. Más conocido como “Chingui”, el poblador partió desde allí con su fiel compañera Laiza este fin de semana y después de cuatro horas, un poco a caballo y otro poco a pie, llegó a la campaña de castración en el pueblo.

Sin siquiera pedir ayuda para cruzar el lago, que en embarcación toma pocos minutos, cargó a Laiza y comenzó la travesía. “Traje al caballo porque la pobrecita no iba a poder caminar a la vuelta así que él nos lleva a los dos", dijo el poblador.

El hombre es poblador de la zona, nacido y criado allí. Este fin de semana, llevó a su perra para que la castren  y se mantuvo atento durante todo el proceso. “Es mi único animalito y yo la quiero mucho, gracias de corazón”, les dijo a los veterinarios con profundo agradecimiento y agregó “cuando crucen (el lago) ya saben: los espero en mi casa con la Laiza".

"Se hizo cuatro horas para ir y tenía otras cuatro horas para volver. No la quería dejar porque decía que es su compañera. Estaba tan agradecido", contó a ANBariloche, Ayelén, integrante de la protectora de animales de Villa la Angostura.

Ayelén contó además que los veterinarios no quisieron cobrarle por la actitud del hombre. "El se enteró el sábado que ese fin de semana estábamos castrando y vino. La verdad que la voluntad de traer a su perra, la muestra de responsabilidad, fue muy grande", remarcó.