BUENOS AIRES (ADNSUR) – Este miércoles  30 de noviembre el Senado de la Nación Argentina sancionó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. En Buenos Aires, junto al Congreso, lo primero que se escuchó fue el grito de alegría del lado verde, la otra mitad de la plaza se sumió en un profundo llanto.

Ya desde temprano sabían que varios de los senadores indecisos se habían inclinado hacia el voto positivo. Tras la aprobación de la ley, comenzó el llanto del lado celeste, sobre todo en los rostros de los más jóvenes, quienes comenzaron a cantar: “La vida no se vota, la vida no se vota”, en rechazo al dictamen.

Ahora comienza el proceso para intentar declarar inconstitucional la ley. El colectivo Unidad Provida envió un comunicado: “La clase política votó el aborto en 2020; ahora, la mayoría celeste responderá en las urnas en 2021″, dice el título.

La madrugada del 30 de diciembre de 2020 será recordada de aquí en adelante como una de las jornadas más macabras de la historia reciente. En solo un mes, la política mostró su peor cara y avaló en la Cámara de Diputados, primero, y en el Senado de la Nación, este día, el descarte selectivo de personas a través de la legalización del aborto a simple demanda”, continúa el texto publicado por Infobae. 

Y se señala que : “Las mujeres de todo el país, y en especial aquellas que puedan encontrarse en dificultades, deben saber que esta ley aprobada nunca será la solución a sus problemas, porque en cada aborto muere un hijo y se destruye el futuro de una madre. No se dejen arruinar la vida. Las organizaciones provida no las dejaremos solas. El aborto no será ley, porque empieza ahora la Revolución de la Vida”, finaliza.