BUENOS AIRES (ADNSUR)- Las investigadoras del Conicet Vera Álvarez y Verónica Lassalle, trabajan para crear un gel con nanopartículas inorgánicas con función antiviral que puede incluirse dentro de diferentes matrices, como la tela para indumentaria, sábanas y ropa de protección sanitaria: mascarillas, guantes y ambos y superficies como paredes y pisos.

Las científicas argentinas están desarrollando un material híbrido polimérico-inorgánico, antiviral, desinfectante, que pueda ser aplicado a la ropa con el objetivo de prevenir la replicación del virus por medio de las prendas que usan médicos y personal de enfermería. Se busca diseñar los materiales en forma de recubrimientos, films o geles destinados para la elaboración de insumos de protección para el sector sanitario (mascarillas, guantes, ambos, etc) que podrían ser re-utilizables, así como de otro tipo de indumentaria".

Además, por su versatilidad, "podría ser recubrimiento de otras superficies de acceso masivo, como pisos y paredes de hospitales, edificios públicos como bancos o escuelas y desinfección de medios de transporte", agregó Álvarez. La propuesta es generar "un material con la capacidad de ser antiviral y desinfectante con materiales poliméricos, baratos, de fácil fabricación que permitan prevenir infecciones eliminando el virus SARS-COV-2 de telas y otras superficies", detalló Álvarez.

En cuanto a los tiempos, dijo que la idea es que en seis meses puedan tener el material con las pruebas antivirales y de toxicidad terminadas para luego realizar los ensayos en telas con la colaboración de grupos textiles del INTI. Y por último, la escala piloto del material.

Las investigadoras se encuentran trabajando desde el 21 de mayo y el objetivo es "acelerar al máximo los tiempos, al día de hoy contamos con 11 materiales ya preparados para hacer testeados primero en cuanto a su actividad antiviral y segundo en cuanto a su potencial con su capacidad de impregnación por distintos mecanismos a las telas", informó Lassalle a Télam.

Tras notar que los materiales con los que trabajaban podían llegar a tener actividad frente al coronavirus, decidieron redireccionar la investigación para ofrecer una respuesta a esta necesidad de contar con medios y recursos para ayudar a cortar el contagio y frenar la circulación del virus.