COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – El lunes 16 de diciembre, el chiquero de los egresados de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco fue testigo de la celebración de Belén Paillalef y sus familiares y amigos. La joven de 29 años recién había rendido Clínica Medica 2, la última materia de la carrera de Medicina, el momento cumbre para quienes estudian esta especialidad.

Belén terminó llena de harina y huevo, pero eso no importaba, con ese resultado quedó habilitada para iniciar la práctica profesional final, siendo la primera alumna en acceder a esta instancia en la naciente carrera que hace cinco años se comenzó a dictar en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, y que en su primera cohorte tiene a seis alumnos con posibilidad de iniciar la práctica.

“Es una alegría de tantos años de rendir y transcurrir. Por supuesto que falta mucho, la parte de la práctica final, queda muchísimo por delante pero hay un tramo que uno ya cumplió, que es la parte teórica, y estoy feliz”, admitió.

Belén Paillalef, la estudiante que podría ser la primera egresada de la carrera de medicina de Comodoro

DE PROFESORA A MÉDICA

La historia de Belén tiene condimentos particulares. Ella nació en Bariloche, cursó sus estudios primarios en esa ciudad, la secundaria en el colegio italiano Dante Alighieri y terminó en el Colegio Patagónico, con una orientación más social.

Cuando finalizó el secundario, decidió estudiar profesorado de Educación Física con orientación de montaña en su ciudad natal, pero cuando estaba por terminar se dio cuenta que le gustaban algunas materias vinculadas a la medicina. “Me di cuenta que me cerraba más, entonces dije cuando termine veré que hago y dije 'pruebo a ver cómo me va'”.

Belén eligió seguir sus estudios en la Universidad del Comahue, en Neuquén. Allí cursó sus primeros tres años y completó el 50% de la cursada. Luego por razones particulares decidió cambiar de aire.

Así comenzó a buscar alternativas para continuar la carrera y se encontró con la recientemente curricula que se había abierto en Comodoro Rivadavia, que en su año inaugural tuvo 570 inscriptos y 330 estudiantes habilitados para realizar la cursada.

“Pedí el pase a Comodoro, en algunas materias tuve que rendir coloquio y también un par de materias de segundo, y en tercer año empecé como cualquier otro. Fue en 2017 y me recibieron muy bien. Fueron muy agradables todos. me recibió el director de la carrera, Corchuelo, y algunas chicas de la Facultad de Naturales, Silvia y Graciela, y me dijeron toda la documentación que tenía que traer y pedí el pase”, contó.

Durante la cursada, Belén realizó prácticas en los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS), los Centros de Salud Municipal, donde se realizan las materias más sociales; el Hospital Alvear, donde cursó semiología, y los últimos años en el Hospital Regional con las prácticas en los servicios de clínica, pediatría, cirugía y guardia.

“Fueron muy buenas las prácticas. Lo que nos ayuda mucho es que somos pocos, éramos seis alumnos, y eso hace que puedas ver más pacientes, que tengas más horas prácticas y se complementa bastante bien con la parte teórica”, contó.

“Además en todos los lugares nos recibieron muy bien, la gente muy receptiva, entienden cuando el profesor te pregunta y siempre predispuestos. La verdad que muy bien como igual con los doctores, enfermeras y administrativos de cada lugar”, agregó.

En los primeros días de diciembre Belén terminó su cursada y comenzó a rendir los finales que debía. El lunes 16 por la tarde tuvo su último final, Clínica Medica 2, una materia anual que incluye módulos de gastroenterología, reumatología, gastrología y endocrinología, y se complementa con psiquiatría, neurología, oftalmología y dermatología.

El final estuvo a cargo de los docentes Martín González, el titular de cátedra, y la psiquiatra Marta Rodríguez. Belén lo superó en forma exitosa.

Los festejos en el chiquero del egresado quedarán para siempre en su memoria. Ahora ella va por su etapa final: la práctica, la cual comenzará en febrero, luego de un merecido descanso en Bariloche.

Luego se irían sumando alguno de los otros seis alumnos de esta primera cohorte: Emanuel Rivas, Lucas Taboada, Melisa Botha, Noelia Ruarte y Kiara Arcioni, quienes deben rendir todas las materias y entregar todos los trabajos de investigación y extensión para iniciar su último recorrido por la carrera.

Durante 10 meses ellos pasarÁn por los servicios de Clínica médica (cuatro meses), Tocoginecologia (2 meses), Cirugía (2 meses) y Pediatría (2 meses), rotando en los centros de salud de la ciudad y cumpliendo un total de 1600 horas de práctica.

Para Belén no solo será la oportunidad de terminar su carrera sino de ver en cual de esos servicios “se siente más cómoda” para luego realizar alguna especialidad.

Además, aunque quizás no lo dimensione, podría quedar en la historia como la primera estudiante de medicina en terminar la carrera, siendo el norte de los 630 estudiantes que en la actualidad cursan en las aulas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.    

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