Este viernes por la mañana, una joven ballena franca austral fue encontrada muerta en Península Valdés, en la playa Villarino del Golfo San José. Medía casi 11 metros y llevaba muerta entre tres y cinco días. Algunos pedazos de piel estaban desprendidos de su cuerpo. Científicos hallaron en su intestino 128 centímetros de soga de nylon color verde y envoltorios plásticos.

Ante esta situación, que lamentablemente cada vez es más recurrente, María Cabrera, directora de Conservación de la Municipalidad de Puerto Madryn, dio detalles del hallazgo realizado en una playa de Puerto Madryn en las últimas horas y explicó cómo proceder en caso de encuntrar algún animal muerto.

🤔¿Qué hay que hacer cuando se encuentra a un ejemplar de fauna silvestre muerto?

👉 Lo primero a tener en cuenta es dar aviso a Protección Civil, porque un mamífero marino que muere en la playa aporta mucha información a los investigadores locales. En el caso de Puerto Madryn es el 103. De esa manera se activa toda una cadena de llamados, y de contactos para poder acudir a dar respuesta a ese animal varado.

👉 Hay que tener cuidado porque los mamíferos pueden representar un peligro a la salud humana y transmitirnos enfermedades. Hay que alejarse y no tocarlo.

"Por ejemplo, si un perro va y lo huele o come, después puede transmitir patologías a todos los humanos con los que vive", explicó Cabrera.

A través de un comunicado, el Instituto de Conservación de Ballenas explicó que las ballenas después de pasar el verano alimentándose en el Atlántico Sur y en las aguas subantárticas, migran a la zona de crianza en Península Valdés donde pasan el invierno. Cuando llega la primavera, comienzan a alimentarse nuevamente para recuperar las reservas de grasa utilizadas durante el ayuno invernal. “Barren la superficie del mar con la boca abierta, por la que ingresa el agua que luego expulsan y filtran a través de las barbas para atrapar su principal fuente de alimento, el zooplancton, los copépodos y el krill”, detallaron.

“Durante su estadía en Península Valdés, las ballenas conviven con un puerto costero, actividades urbanas, industriales y turísticas que son fuentes de desechos antropogénicos (producidos por el hombre) que pueden terminar en el mar, y aunque la línea costera no está densamente poblada, predominan las bahías y golfos, donde el flujo de marea baja y la circulación de agua baja promueven la acumulación de escombros”, agregaron.

Esa es probablemente la razón por la que los plásticos llegaron al intestino de esta ballena ya que, según la necropsia realizada por los investigadores, el animal había ingerido el plástico recientemente, mientras estaba en los golfos de Península Valdés. “Se lo comió aquí mismo, en una reserva natural, donde deberíamos estar protegiéndolas”, indicaron según publica Diario El Chubut.