COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El gerente de Recursos Hídricos de la SCPL, Gerardo Couto, reconoció que la evaporación del lago Musters compromete la captación de agua en el acueducto viejo, por lo que indicó que si hubiera un nuevo descenso, que supere los 8 centímetros que existen hoy de diferencia, la situación se podría sobrellevar “por poco tiempo”, con maniobras a través del acueducto nuevo, cuya toma está menos afectada. Confió en que las temperaturas empiecen a bajar, además de la esperada obra del azud derivador del lago Fontana.

“El calentamiento global vino para quedarse y las mayores temperaturas en la zona son desfavorables para sostener el agua en el lago –evaluó el directivo, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro (94,3 Mhz)-. Con más temperatura aumenta la evapo transpiración y las pérdidas son muy importantes”.

Tal como informó ADNSUR, la bomba de captación de agua del Musters se encuentra a sólo 8 centímetros por debajo del nivel de la superficie de agua, a partir del descenso por evaporación (en épocas de menor temperatura, esa distancia se eleva hasta los 80 centímetros).

Consultado sobre el plan de contingencia para el caso de que el lago descienda su nivel por debajo de la toma, explicó: “Tenemos dos acueductos y cada uno tiene su sistema de captación. La captación del acueducto viejo es la que está más en riesgo, porque tiene un escaso nivel de agua por sobre ella, mientras que el nuevo está en mejores condiciones. Ya hemos pasado estas situaciones en otros veranos y acomodando un poco el bombeo de la toma nueva, podemos sobrellevar alguna situación que ponga en riesgo el acueducto viejo, pero no por mucho tiempo”. 

El acueducto viejo transporta un poco menos de la mitad del caudal diario hacia la región, “es una cantidad importante pero la podemos suplir con un aumento en la toma del acueducto nuevo, pero insisto en que no se puede sostener por mucho tiempo”, enfatizó.

Baja de temperaturas y la obra del azud Fontana

Couto indicó que es difícil precisar en qué momento se puede llegar al nivel cero, al tiempo que se mostró optimista de que este año no se alcance esa situación tan crítica: “estamos en una época en que las temperaturas empiezan a reducirse y el calor intenso no se sostiene en los días, con lo cual la evaporación se reduce, junto con la posibilidad de bajar el nivel de agua”. 

Del mismo modo, recordó que la solución de fondo es la obra del azud derivador del lago Fontana, para evitar el problema que se repite todos los años. 

“Por otra parte, hay que tratar de regular al máximo el consumo de los riegos que se hacen en la cuenca, ya que el consumo de agua de las ciudades de Comodoro, Rada Tilly y Caleta es 2 metros cúbicos por segundo, pero los riegos pueden llegar a los 17 metros por segundo. El Instituto Provincial del Agua está trabajando en ese tema. Y mucho más es lo que se pierde por evaporación, por eso es necesario ser más eficientes y también la obra del Fontana”. 

En cuanto a las tomas de agua del lago, reconoció que se evaluaron proyectos paliativos hasta que se concrete la solución de fondo, pero el costo de esas iniciativas (como el corrimiento de la captación hacia áreas más profundas), hace aconsejable esperar a la obra de fondo, en la naciente del río Senguer y erogar agua de acuerdo con la época del año.  

La obra definitiva tiene un costo que se estima en 900 millones de pesos y podría demorar entre dos y tres años, si es que se inicia finalmente durante 2021, a partir de fondos comprometidos por el presupuesto nacional.