CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El gobierno de Australia confirmó en las últimas horas la primera muerte en su país causada por el coronavirus. La víctima fue un hombre de 78 años que fue evacuado la semana pasada del crucero Diamond Princess anclado en cuarentena en Japón.

El fallecido se encontraba internado en un hospital de Perth (oeste) desde su repatriación de Japón a principios de la semana pasada, al igual que su esposa, de 79 años, que fue también parte de los 164 australianos a bordo del crucero, una decena de ellos contagiados, según publicó la agencia de noticias EFE.

"Continuaremos haciendo todo lo posible para proteger a los australianos del coronavirus. Estamos monitoreando y respondiendo a la información que recibimos todos los días. No somos inmunes, pero estamos tan preparados como cualquier país puede estar y lo superaremos", aseguró en Twitter el primer ministro de Australia, Scott Morrison, tras conocerse la noticia.

Además anunció que Australia introdujo nuevas restricciones de viaje a Irán, como ya hizo antes con China.

El fallecido y su esposa formaban parte de las 3.700 personas a bordo del crucero Diamond Princess, en cuarentena durante semanas en el puerto japonés de Yokohama y donde se registraron unos 700 contagios de coronavirus. Se trata de la embarcación en la que viajaban ocho argentinos, uno de los cuales contrajo la enfermedad y tras permanecer internado varios días en Japón, fue dado de alta.

En Australia se registraron un total de 27 casos de COVID-19, la enfermedad que causa el nuevo coronavirus oiginado en la ciudad china de Wuhan, dos de ellos confirmados en las ultimas 24 horas.

SITUACIÓN EN CHINA

El gobierno de China, el país donde se originó la epidemia, anunció que su prioridad ahora es "protegerse contra la importación" de contagios desde otros países, tras cuatro días consecutivos con más nuevos casos del coronavirus detectados fuera del país que en el propio territorio del gigante asiático.

El director general del Departamento de Asuntos Consulares del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cui Aiming, aseguró que Beijing "seguirá de cerca la situación internacional de la epidemia". Agregó que "por supuesto, consideraremos la posibilidad de reducir algunos viajes transfronterizos innecesarios", según reprodujo la agencia de noticias EFE.

Las declaraciones del funcionario chino se producen en el marco del aumento de casos en países como Japón, Corea del Sur, Italia o Irán, que provocaron temores en China de que la "importación" de personas infectadas por el coronavirus eche por tierra los avances de las últimas semanas en la lucha contra la epidemia.