COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – En el marco del proyecto “Una sonrisa”, alumnos de la escuela segundaria N° 796 Antonio Berni entregaron juguetes fabricados por ellos mismos a la escuela N° 501 para niños con capacidades diferentes. En total, construyeron 30 juguetes que ayudan a mejorar la motricidad fina.

La propuesta surgió de los espacios curriculares Tecnología de Gestión y Proyecto de Intervención Comunitaria, a cargo del Profesor Walter Baigorria, donde realizaron treinta juguetes inclusivos. Los alumnos Daniel Quenqui y Brian Zapata, explicaron que hay juguetes que mejoran la motricidad fina como por ejemplo un libro hecho con hojas de diferentes colores, texturas, y figuras con abrojos, informó a Diario Crónica.

Los jóvenes también construyeron juegos ta-te-tí de madera que pueden ser reconocidos al tacto, un rompecabezas gigante de un metro de largo y varios valeros hechos de vasos de café y pelotitas de ping-pong. También hicieron un “pinta-dedo”, una especie de dedal de goma eva con una cerda de pincel en la punta permite realizar trazos y dibujos a aquellos niños que no disponen del pulso necesario para sostener un pincel.

Los juguetes fueron entregados a la escuela Nº 501 donde concurren niños autistas y con dificultades visuales. El profesor Walter Baigorria explicó que el proyecto nació por parte de los alumnos de 6to. año de la escuela N° 796, y que lograron cumplir el objetivo propuesto, es decir, volcar los contenidos de las materias en la práctica y luego hacer la donación como estaba programado.