ANTÁRTIDA (ADNSUR)- En el denominado “continente blanco” no se ha registrado ningún caso de coronavirus hasta el momento. Por eso, actualmente es uno de los pocos lugares en el mundo donde la vida prácticamente no ha cambiado y los chicos asisten a la escuela normalmente.

Argentina administra 13 bases allí, de las cuales siete están operativas únicamente en verano, y seis funcionan de manera permanente. Una de ellas es la Base Antártica Esperanza, que tiene como misión principal brindar apoyo logístico a las investigaciones que realizan biólogos, sismólogos y meteorólogos que desarrollan sus tareas en esta estación científica.

Allí viven un total de 63 personas. Es la única base argentina que se asemeja a un poblado, porque los militares acuden con sus familias durante un año y hay un colegio público para que los niños desarrollen el curso con normalidad.

Los habitantes de Base Esperanza, situada en la península Trinidad, que a su vez es una extensión de la península Antártica, continúan haciendo la tan extrañada vida cotidiana. Los niños que están en primaria mantienen sus clases presenciales con dos maestros que también viven allí durante todo un año y que designa la provincia de Tierra del Fuego.