Con la llegada de los talibanes al poder en Afganistán, miles de ciudadanos del país intentaron escapar por todas las vías posibles ante el temor a que el grupo radical islámico repitiera las actitudes que tuvo cuando gobernaron entre 1996 y 2001.

De manera inmediata, un alto comandante talibán, Waheedullah Hashimi, aseguró que la facción no aceptará "ningún sistema democrático” porque "está claro que es la sharía y ya está", dejando un mensaje claro sobre la política a adoptar por el nuevo gobierno.

¿Qué es la sharía?

"La senda clara y bien recorrida hacia el agua” en árabe, la sharía es un conjunto de normas religiosas que guían la vida cotidiana de los musulmanes, en la que se incluyen, por ejemplo, la oración y el ayuno.

Basada principalmente en el Corán, el libro sagrado del Islam, y las palabras del profeta Mahoma, los diferentes practicantes, clérigos y líderes religiosos adoptan visiones diferentes de la misma, siendo los talibanes y otros grupos extremistas los que buscan una aplicación más estricta de la misma.

De esta manera, la facción fundamentalista podría incluir en su gobierno un papel en el derecho penal para esta ley, que aplique un código de castigo estricto relacionado a cuestiones como el matrimonio, la herencia y la custodia de los hijos.

Así lo hicieron durante su último gobierno, entre 1996 y 2001, obligando a las mujeres a llevar burka y golpeándolas en público si salían a la calle sin tutor masculino. Adicionalmente, decidieron cerrar las escuelas para niñas, ejecutando, azotando o apedreando en las plazas a quienes rompieran la ley.

Respecto a esta nueva etapa del país, el mencionado Hashimi aseguró a Reuters que los derechos de las mujeres afganas estarán en manos de un consejo de eruditos islámicos, pese a que el portavoz talibán,  Zabihullah Mujahid, dijo a los periodistas a principios de esta semana que los talibanes respetarían los derechos de las mujeres dentro de las normas de la ley islámica, sin dar más detalles al respecto.