RÍO GALLEGOS - Tan sólo tres horas afuera de su casa bastaron para que se llenara de estos insectos, que aparentemente ingresaron por la rendija de la ventilación de gas. Mediante fotos, muestra las decenas de moscas muertas en el suelo, luego de que rociara matamoscas sobre ellas. Asimismo, indicó que debió utilizar dos aerosoles del famoso insecticida para poder acabar con la invasión.

"Todos los días uso uno o dos aerosoles, más la paleta veneno para las moscas y cualquier artilugio que se pueda para combatirlas, pero es imposible”, expresó la vecina, que vive a unas siete cuadras del Vaciadero, en calle Alejandro Bonani. Además, señaló que debió colocar tela mosquitera en todas las ventanas de la vivienda; y aún así la situación se repite a diario.

Otra vecina del mismo barrio también contó a La Opinión Austral: “Tres veces al día tengo que sacar los insectos y volver a utilizar el insecticida ‘Ultra Bum’, ya que el Raid no les hace nada. Indignante”, aseguró. En las fotos compartidas por la vecina se puede observar la cantidad impresionante de moscas que quedan atrapadas en el veneno. 

Advierten por una plaga de moscas en Río Gallegos

Este barrio, así como el Madres a la Lucha y el 240 Viviendas, son los que se encuentran en cercanías al Vaciadero municipal, lugar donde se genera la plaga y que todos los veranos se convierte en reclamo de los vecinos, que además siguen a la espera del traslado del basural. Sin embargo, la enorme cantidad de estos insectos alcanzó hasta los barrios más alejados, donde también persisten las quejas por los molestos bichos.

TIPS PARA COMBATIRLAS 

Limpiar nuestra casa de atrayentes de moscas. Las migas en la mesa y en el suelo son como el maná sagrado de los cielos para cualquier insecto. Si no querés columnas de hormigas ni batallones de moscas en tu casa, limpiá bien los restos de comida. Ojo especialmente con la fruta: en verano se descompone mucho más rápido, y las moscas usan sus restos para poner dentro los huevos. No les des esas facilidades: envolvé bien los restos de fruta y tiralos a un contenedor bien lejos de la casa. Lava los platos inmediatamente después de usarlos. Barré bien los suelos y trata de sacar más a menudo la basura de la casa, para que su olor no pueda atraer a los insectos hacia el interior.

Generar corrientes de aire.  Las moscas son grandes pilotos aéreos, pero las corrientes de aire son para ellas como torbellinos ingobernables, por eso es una gran idea abrir ventanas o puertas en lugares de la casa que generen corrientes de aire que la atraviesen. Por un lado, te ayudarán a refrescar el interior; por otro, formarán áreas de circulación restringida para insectos, demasiado molestas para moscas.

Usar luces para ahuyentarlas hacia afuera. Las moscas van hacia la luz, sabiendo eso y jugando con luces, puertas, ventanas, cortinas y persianas, podés convertirte en un fantástico domador de moscas y enseñarles el camino, afuera de la casa. Comprobá que no haya moscas en las habitaciones y cerrá los accesos usando las luces de otras o del exterior como pistas de aterrizaje para guiarlas. La mejor solución es usar la linterna de tu celular desde fuera para atraerlas. 

Preparar una trampa con vinagre. Agarrá un frasco limpio y llenalo hasta la mitad con vinagre de manzana. Perforá la tapa del frasco, con agujeros lo suficientemente grandes para que quepan las moscas. Colocalo en el epicentro de su vuelo y dejá que sean atraídas hacia el interior del frasco, de donde no volverán a salir.

Colocar mosquiteros en puertas y ventanas. Esto es básico si el problema de moscas es grande y no querés cerrar los accesos de aire en verano. Podés fabricar tu propia mosquitera con un marco de madera a medida y una malla de nylon.