CAPITAL FEDERAL - Solo quedan mil ejemplares de gorilas de montaña en el Parque Nacional del Impenetrable Bosque de Bwindi. Días atrás, autoridades arrestaron a cuatro sospechosos de haber matado a Rafiki, uno de los gorilas de esta especie, en peligro de extinción.

La Autoridad de Vida Salvaje de Uganda (UWA) arrestó a los cuatro sospechosos en el mismo parque de Bwindi (sudoeste del país), que colinda con Ruanda y la República Democrática del Congo, el único rincón del mundo donde habita esta especie de gorilas.

Uno de ellos, detenido el pasado 4 de junio, tenía carne de potamoquero (una especie de cerdo salvaje) y varias armas de caza. Y confesó que había matado al conocido primate en defensa propia, explicando que el animal intentó atacar al grupo.

Rafiki, que significa "amigo" en suajili, era el macho de espalda plateada (dominante) de la familia de Nkuringo, formada por 17 miembros, además de ser una figura muy aclamada entre los ugandeses y los visitantes del parque.

Según la autopsia, el gorila murió después de que un objeto afilado le atravesase la parte superior izquierda de su abdomen hasta alcanzar sus órganos. Rafiki llevaba desaparecido desde el 1 de junio y fueron los equipos de rastreadores del parque los que encontraron su cadáver en la misma reserva natural.

El bosque de Bwindi, inscripto en el Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), es el refugio de casi la mitad de los gorilas de montaña que quedan en el planeta, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La población de gorilas de montaña, especie en peligro crítico de extinción que habita en tres parques de Uganda, República Democrática del Congo y Ruanda, se estima en 1.004 ejemplares, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Fuente: Clarín