“Cuando pasan estas cosas que nos hacen plantear el paradigma desde cuánto están interviniendo las instituciones”, indicó Karasic. Y agregó que “las adicciones desde el paradigma prohibicionista donde la persona que consume es tomada por la ley como alguien que está delinquiendo, dificulta el accionar”.

A modo de ejemplo mencionó “lo ocurrido en la década del 30 con el alcohol en Estados Unidos, hecho no dio buenos resultados sino todo lo contrario porque aumentó el consumo de alcohol y de forma alterada. Eso es lo que hay que empezar a tener en cuenta, por ejemplo en España hay una ONG llamada Energy Control que trabaja en la reducción de daños”.

“El consumo de tóxicos es algo que acompaña a la humanidad desde el principio y es algo que no va a desaparecer por lo que tenemos que tomar el tema desde esa óptica. Apuntar a la prevención y al hecho de gran parte de la población hace uso, abuso y dependencia, por lo que hay que trabajar en función de eso”, indicó el licenciado.

En Comodoro se “ve mucho las pepas, LSD y las anfetaminas. En el caso ocurrido en Buenos Aires, se habría consumido la anfetamina alterada con otra sustancia que pasa a ser tóxica muy rápidamente. En las fiestas electrónicas realizadas en España, la ONG pone stands donde la gente puede testear lo que va a consumir por si está alterada. Es decir, que hay un control directo sobre la calidad de la sustancia. Al no estar penalizado puede abordarse más abiertamente”.

Por tal motivo, consideró que “hay que apuntar a la familia y padres porque hay una cuestión de valores que están fallando de una generación a otra”.