Este lunes, los Testigos de Jehová, cumplieron 500 días de decidir suspender sus visitas tradicionales puerta a puerta y su presencia en las calles.

Ha sido una decisión intencional que ha tenido como objetivo cuidar la salud de todos y colaborar con las autoridades sanitarias en contener la propagación del virus”, explicó Luciano Cardinaletti, portavoz de los Testigos de Jehová en el país, la cual integran más de 160 mil miembros entre los casi nueve millones que suman en los cinco continentes.

A pesar de la pandemia, los Testigos de Jehová siguieron brindando asistencia espiritual. "Como entendemos que, en estos tiempos difíciles, el mensaje de la Biblia puede ser de mucha ayuda, hemos utilizado otros medios para contactar a las personas como mensajes electrónicos, cartas y llamadas telefónicas”, explicó Cardinaletti.

Según informó Clarín, incluso se ofreció ayuda específica frente al estrés por el temor al contagio y el aislamiento. “Testigos se han comunicado con familiares y amigos distantes, enviándoles enlaces a artículos de su sitio oficial, www.jw.org, que contienen sugerencias para afrontar el aislamiento, la depresión y la fatiga pandémica", señaló.

Cardinaletti explicó que los miembros con movilidad reducida o problemas de salud hacen llamados para dar ánimo a sus vecinos desde la seguridad de sus hogares. Otros, que disfrutaban mucho de realizar visitas presenciales, han hallado en estos métodos una manera de seguir ocupados en una tarea útil durante el confinamiento.

Para los Testigos de Jehová reinventarse ha dado sus frutos. “Compartir con las personas un mensaje esperanzador ha ayudado a muchos a recuperarse un poco, a sentir cierta tranquilidad en un tiempo de gran desconcierto”, comentó Cardinaletti.

En relación a los cursos bíblicos y el congreso internacional “Poderosos gracias a la fe” se siguen realizando mediante la virtualidad.