Cerca de 1500 personas presentaron en las últimas horas síntomas de envenenamiento luego de beber agua presuntamente contaminada en Kosovo.

Según consignó la agencia ANSA, la ciudad de Decani fue declarada en estado de emergencia tras el hecho, y la embajada estadounidense en Pristina pidió a los ciudadanos norteamericanos no beber agua de los grifos o de las fuentes para evitar posibles síntomas similares.

Además, una situación se había vivido en los últimos días en Siria, luego de que 1300 residentes de la provincia de Hasaka cayeran enfermas al verse obligadas a beber agua contaminada dada la falta de acceso al agua potable en la región.

"Este agua no es apta para el consumo humano. La gente se está envenenando", lamentó entonces el director del Hospital Nacional de Hasaka, Faris Hemo, a la agencia de noticias kurda Rudaw.