BRASIL - Antônio Firmino Lopes Lana, que algunos ya apodaron “el cura anticuarentena” en las redes, se volvió viral después de que se quejara de la poca afluencia a las iglesias durante la pandemia, en una misa retransmitida en vivo.

Brasil es el segundo país del mundo en víctimas y casos de coronavirus, con más de 3,6 millones de contagiados y 116.000 muertes.

El párroco responsable de la Parroquia São João Batista de la ciudad de Río Branco, en el norte de Brasil, declaró que le deseaba la muerte a los católicos que no estaban en grupos de riesgo y no se acercaban a escuchar sus sermones.

“Vamos viendo quién realmente ama la Eucaristía. Porque hay algunos católicos, graciosos, que tienen salud, tienen todo y dicen: ‘Yo solo voy a la iglesia cuando haya una vacuna’. Espero que no haya vacuna para estas personas, o que mueran antes de que llegue la vacuna, ¿no?‘”, fueron las palabras que hicieron sobresaltarse a más de un brasileño. “Porque hay personas que no tienen ningún problema, que no están en el grupo de riesgo. Eso significa que esas personas no tienen fe” sentenció.

Tras el escándalo, Lopes Lana tuvo que grabar un video de disculpa que fue publicado en el Facebook de la parroquia. El sacerdote se refirió a su exabrupto como un “comentario desafortunado”.

También explicó que él “tenía sus debilidades”, que era un “pecador” y alegaba que los que lo conocen “saben que no le desearía la muerte a nadie”. “Tengo mis miserias y necesito la misericordia de todos ustedes. Quédense con Dios”, afirmó.

El primer caso de COVID-19 en Brasil y también en América Latina se registró el 26 de febrero y desde entonces tanto el país como la región se sumergieron en una gravísima crisis sanitaria.

En Brasil, 30.000 de las 116.000 muertes registradas hasta hoy ocurrieron durante los últimos 30 días, un período en que el número de contagios aumentó en 1,2 millones y llegó a 3,6 millones, con la curva epidemiológica aún creciendo en muchas zonas del país.

En los 183 días transcurridos desde ese primer caso, el país gobernado por Jair Bolsonaro vio pasar tres ministros de Salud y convivió con el negacionismo de su presidente, que llegó a contraer el virus y lo superó, pero aún así insiste en minimizar su gravedad.

Pese a ello, el mandatario ve su popularidad en aumento, en parte gracias al aumento del plan de subsidios estatal que tuvo que decretar para paliar los efectos económicos de la pandemia y que cobran unos 60 millones de brasileños.

Ahora, cerca del 50 % de los brasileños considera que Bolsonaro “no es responsable” de la crisis sanitaria y la tasa de aprobación del Gobierno llega a 37 %, la mayor desde que el líder de la ultraderecha asumió, en enero de 2019.

Fuente: TN